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30 de mayo de 2017

Estupor y Temblores (55) Mi yihad, su yihad

Maria Ángeles cambió de un día para el otro. Nunca había sido una chica extrovertida pero en los últimos meses apenas se oía su voz en casa. En su cuarto a escondidas se transformaba en Maryam Al-Andalusiya (María de Andalucía). Una joven de 22 años que se convertía al islam en secreto y se dejaba seducir por las palabras y la imagen de unos hombres barbudos que le prometían una vida en "el paraíso de los hermanos".

En menos de un año, y sin salir de casa, pasó de colgar en sus perfiles de las redes sociales vídeos de los Rolling Stones, uno de sus grupos musicales preferidos, a lecciones de cómo ponerse el hijab con estilo. Una "radicalización exprés" que tenía como objetivo final un vuelo con destino a Siria o, como ya ocurrido en muchos casos, éste sería un paso intermedio para formarse como terroristas, al que seguiría un regreso a Europa para poder atentar en el corazón de las patrias de los cruzados.

Identificar quiénes son estas personas, cuál es su perfil social e individual, en qué ambientes crecen y se relacionan, cómo ha sido su paso por la escuela o cómo era su entorno familiar. Todo ello para intentar entender por qué llegan a hacer lo que hacen. Con esta realidad tan presente presentamos el documental 'Mi Yihad' (dirigido por el belga Rudi Vranckx en 2015) y la película 'Made in France' (aquí titulada 'Objetivo: París' y dirigida por Nicolas Boukhrief en 2015) que abordan la inquietante temática de la radicalización de jóvenes europeos.

Mi Yihad 

Unos 500 jóvenes belgas han viajado a Siria para unirse a DAESH u otros grupos terroristas. La identidad y la religión desempeñan un importante papel en su sentimiento de desarraigo mientras que Europa vive una ola de terror en nombre del Islam que parece no cesar. Bélgica se ha situado en el epicentro de un movimiento de radicalización que se propaga entre muchos jóvenes europeos que viajan a Siria para unirse a distintos grupos terroristas.

'Mi yihad' viaja a los barrios musulmanes de Bruselas (como el ya tristemente célebre Mollenbeek, de donde salieron algunos de los terroristas que atacaron París en marzo de 2016) y Amberes, para conocer y analizar las claves de la radicalización de los jóvenes europeos musulmanes y cómo los líderes de la comunidad musulmana tratan de combatirla. Desde los atentados de Charlie Hebdo en París en enero de 2015, Europa comenzó a tomar conciencia del peligro de la ideología yihadista que se estaba gestando en sus propias sociedades.

Hasta el momento, unos quinientos jóvenes belgas han viajado a Siria, desde donde continúan amenazando a Europa con atentados masivos en nombre del Islam. "Yo me crié con ellos, en las mismas aulas", cuenta un joven del barrio. "En Vilvoorde, todo el mundo conoce a alguien que se ha ido", confirma otro de ellos. "Abre cualquier periódico, ya verás como viene alguna noticia negativa sobre los musulmanes", afirma un psicólogo social que trabaja con los chavales de Vilvoorde.

El choque de la religión y la identidad de estos jóvenes musulmanes con la sociedad europea donde viven, trae como consecuencia una radicalización que puede consumarse en muy poco tiempo, lo que hace especialmente difícil su detección por parte de la policía. A ello podemos añadir que muchos llevan una vida aparentemente corriente, en la que van a discotecas, comen cerdo e incluso no acuden a las mezquitas, todo para despistar a las fuerzas policiales. "La radicalización se produce muy rápido. Y ni siquiera son chavales problemáticos. Son hijos de buenas familias y aún así, lograron convencerles", asegura la concejal de asuntos sociales del distrito.


"Estoy convencido de que el problema no es el Islam, sino de cómo lo interpretan ciertas personas. Así que es importante guiar a los niños de una forma constructiva desde el principio", asegura Sulyaman, el carismático imán belga del distrito, quien ha puesto en marcha desde las mezquitas hasta las escuelas un proyecto educativo de pacificación para contrarrestar la radicalización de los más vulnerables. Según afirma Sulyaman "No les enseñamos a entender el Islam. Les dejamos en manos de internet y las redes sociales, uno de los canales más eficaces de captación."

'Mi Yihad' ofrece la perspectiva del valor de la integración de las comunidades musulmanas en la sociedad europea y de su lucha contra el extremismo.





Made in France

Un rifle AK-47 sobre la imagen de la Torre Eiffel y una advertencia: "La amenaza viene de adentro". Así era el afiche original de 'Made in France' (Hecho en Francia), un film del director Nicolas Boukhrief, que trata el avance del extremismo islámico en París. Pero su llegada a los cines no fue fácil. La película se iba a estrenar en enero del 2015, pero decidieron postergarla por el ataque a la revista Charlie Hebdo.

Diez meses más tarde volvió a aparecer el cartel en los cines franceses, anunciado el estreno para el 18 de noviembre. Pero una vez más el terror se adueñó de todo. Terroristas atacaron en coordinación el Stade de France durante el partido frente a Alemania, el teatro Bataclán y varias cafeterías y bares en el centro de la ciudad, en un acto reivindicado por el DAESH. Los múltiples atentados obligaron nuevamente a la suspensión de la controvertida película que finalmente acabó comercializándose solo en video.


Es la historia de un periodista musulmán que se infiltra en una célula yihadista en los suburbios de París, compuesta por ciudadanos franceses que quieren atacar el centro de la capital francesa. Los hechos transcurren en el año 2013, cuando fue concebido el film, como un mal presagio de lo que ocurriría dos años después. Una vez más la realidad acabaría superando la ficción.