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31 de mayo de 2016

El Crackómetro (38) Con la Undécima comienza la era Zidane


Es el Madrid, estúpido

El País José Samano 30 May 2016

Cincuenta años después, cuando se trata de indagar en el exclusivo tuétano del Real Madrid el genial Luis Suárez Miramontes aún recuerda con estupor la semifinal del 13 de abril de 1966. Su imponente Inter de Mazzola, Jair, Facchetti y Peiró se había proclamado campeón en las dos ediciones anteriores y ahora debía resolver el último peldaño para otra final. La parada era en Chamartín ante un Madrid con once españoles. El equipo local se adelantó con un gol de Pirri y, en tiempos en los que no había cambios ni para los lesionados, por mucho que fueran los porteros, se lastimó el meta canario Betancort. “Fue increíble, increíble. El hombre se sostenía como podía apoyado en un palo y pasaba el tiempo y no éramos capaces ni de acercarnos a su portería. Nos mirábamos unos a otros y decíamos sin parar: oye, que no hay portero, coño… ¡Ese es el Madrid!”. Por supuesto, ni con la puerta abierta de par en par el Inter pudo con los blancos, que con este y muchos otros episodios han construido su leyenda, tan única que remite a un secreto de ultratumba desde que Di Stéfano se lo llevó a su merecidísima eternidad. Hubo y seguro que hay, mejores equipos, pero no mejor ganador.


No hay entidad más enigmática que el Real Madrid, arcano infinito del fútbol. Resulta paradójico que el más campeón de todos los campeones sea el más indescifrable, quizá porque el planteamiento de crítica y aficionados sea incorrecto desde el pleistoceno. Solo cabe cambiar el foco cenital del debate: en las victorias del Madrid el cómo es lo de menos. Este club gana y luego, que los otros discutan el método si es que quieren perder el tiempo. No se da el proceso a la inversa de gran parte de sus adversarios, que anteponen una mesa redonda sobre el estilo y el cauce necesario para triunfar. A muchos les va muy bien así, pero al Madrid aún le va mejor por la rutilante Europa, sea Copa en blanco y negro o Champions en color.

Mientras merece todo el sincero reconocimiento que otros se estrujen el cerebro en la búsqueda de un sello, el Madrid contradice toda lógica: suma y suma como nadie cuando juega bien, mal o regular, con mejores o peores entrenadores, jugadores o directivos, con suerte en los sorteos y sin ella, galácticos de no sé dónde y “pavones” de por aquí. Se le ha visto hacer cumbre con jugadores importados y con una nómina limitada a españoles, con tracas inigualables de Puskas y voleas de Zidane para los archivos del tesoro, pero también marca en fuera de juego y a deshora, en prórrogas y tandas de penaltis, con gente acalambrada o en plenitud, con pizarra o sin pizarra… Lo mismo da: 14 finales y 11 ganadas. Y las tres perdidas se remontan a Altamira, en 1962, 1964 y 1981. Por increíble que parezca, en su extenso relato no hay gafes con los postes como tuvo aquel Barça de Kubala en Berna, tampoco un Ducadam del Steaua iluminado. Por más que se rastree, en los momentos cumbres nunca le remontaron como el United al Bayern o el Liverpool al Milan. Por descontado, no tiene desvelos con quebrantalenguas como Schwarzenbeck o pesadillas en cualquier minuto 93.

El Madrid, con Sanchís a la cabeza, levanta la octava Copa de Europa. REUTERS

Tan misterioso es el Real que donde alcanzaron los García no lo hicieron Butragueño y su estilosa y maravillosa Quinta. Marcaron época el Benfica de Eusebio, el Inter de Helenio Herrera, el Ajax de Cruyff, el Bayern de Beckenbauer, el Liverpool postShankly, el Milan de Sacchi y este Barça de Messi. Para profundizar en lo sibilino de esta institución, desde los pañales de la Copa de Europa con la Saeta como referente no hay etiqueta posible para el Real. En el Madrid quien ha marcado época es el Madrid, ya sea con Amancio (1966), Mijatovic (1998), Raúl (2000), Iker Casillas (2002), Sergio Ramos (2014) o Cristiano (2016).


Tan contracultural es su formato, que donde no llegó el técnico con más eco del planeta, José Mourinho, lo ha hecho un novato como Zizou o entrenadores campechanos que no precisaban cortejos de aduladores como Heynckes, Del Bosque y Ancelotti, fulminados en pleno apogeo. No importa, en el Madrid se gana, como sea, con quien sea y a la hora que sea. Es su código genético, no hay más que decir. Más bien aplaudir, quedarse boquiabierto y coger fuerzas para reabrir otro estéril congreso sobre madridismo la próxima temporada. Cabe incluso que repita otra “catetada” como la copera de Cádiz que cambie de entrenador a medio curso, que esté a punto de fichar De Gea y falle el fax o desdeñe por un rato a los Casemiro de este mundo, tan alejados del espumoso mundo de las celebridades. Cuidado, que ni así se le ocurra a nadie afilar la guadaña y precipitarse en los vaticinios.

Antes de abrir otro inevitable simposio sobre el Madrid, convendría recordar lo que padeció Luis Suárez Miramontes y lo que ha martirizado a todo un paladín como Diego Pablo Simeone, más tocado que nunca tras el doble fiasco de Lisboa y Milán. Su fantástica obra en el Atlético no merece que le entren dudas. El Cholo, futbolero y futbolero, debería saber ya mejor que nadie que con el Madrid por delante no cabe otra introspectiva que susurrar a tu conciencia: es el Madrid, estúpido. Coletilla bien manoseada, sí, pero… ¿Cómo explicar si no lo de este majestuoso club de mocitas madrileñas y glorias deportivas que se cantan con un simple Hala Madrid?

20 de mayo de 2016

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (37) De la Quadra-Salcedo: el reportero que quisimos ser / In Memoriam

De la Quadra-Salcedo: El reportero que quisimos ser

Fue atleta, especialista en las pruebas de lanzamiento y varias veces campeón de España.
Ingresó en TVE en 1964 y en los 70 comenzó a realizar documentales de historia y aventura
Su primer trabajo como reportero le llevó al Congo donde estuvo a punto de perder la vida por rodar en lugares donde no se permitía
Puso en marcha “Ruta BBVA” (antes llamado “Aventura 92” y “Ruta Quetzal”) que realiza este año su 30 expedición

Juantxo Vidal 25.05.2015

Les llamamos “MAESTROS”. Personas que tienen la capacidad, el don, de establecer pautas orientativas. Modelos a seguir. Faros. Él es uno de ellos.

Miguel de la Quadra Salcedo es un personaje poliédrico, ha hecho casi de todo, y en todo lo que ha hecho ha brillado. Pero los que nos dedicamos al periodismo en televisión desde hace ya alguno años, apreciamos sobre todo su faceta de reportero. En eso fue, con toda seguridad, MAESTRO destacado.

A mediados de los 60 el gran reportaje de actualidad era un género nuevo en España. Todo estaba por hacer. Y entonces llegó De la Quadra para sentar -junto a otro ramillete de pioneros (Meneses, Leguinetxe, Alcalá, De Giles…)- las bases de una forma distinta de contar las cosas, palpando los hechos, llegando al centro del huracán y poniendo el micrófono en el corazón del acontecimiento. No fue sólo la novedad lo que nos atrajo. Aún hoy, sus reportajes transmiten la emoción del momento, aún son manifiestos de periodismo puro, de puro compromiso con la verdad. No es de extrañar que nos cautivaran y que las facultades de periodismo se llenaran de aspirantes a Miguel de la Quadra Salcedo.

Un atleta en el Amazonas

Exhibe orgulloso su linaje vizcaíno, de las Encartaciones, y su infancia navarra, entre hayedos, fronteras y leyendas. Había nacido en Madrid, y a la capital regresó -mozo joven de buena planta- para estudiar perito agrícola. Fue en sus días de estudiante en la capital cuando el joven Miguel se hizo atleta. Alcanzó rápida notoriedad -y alguna que otra portada en la prensa deportiva- en las pruebas de lanzamiento, sobre todo en disco. Fue 9 veces campeón de España en distintas especialidades, con varias plusmarcas nacionales.

Pero si algo le acercó al Olimpo, a la élite, fue la jabalina, la jabalina lanzada al estilo Eráuskin, partiendo desde la espalda a la altura de la cintura, como se lanzaba la barra usada por los antiguos ferrones vascos. El NODO bautizó esa modalidad de lanzamiento como “estilo español”, por algo era el NODO. Sea como fuere la jabalina así lanzada por Miguel superó en mucho el record mundial, sobrepasó los 112 metros (aún supera a la actual marca en más de 13 metros). La Federación Internacional no homologó el nuevo record alegando que “estilo español” era peligroso para el público y se vio obligada a modificar el reglamento: la jabalina debe lanzarse sobre el hombro del atleta y sin rotar en su vuelo. Se quedó Miguel sin su record, pero consiguió atraer la atención del atletismo mundial y, de paso, participar en varias demostraciones.

En 1960 el atleta fue olímpico, sin suerte, en Roma. Viajó después a Chile para participar en los Juegos Iberoamericanos. Allí se alistó en la aventura. No regresó con el equipo. Tomó un barco rumbo a la Isla de Pascua, a los 3 meses regresó al continente en un ballenero de la flota de Iquique. Durante un tiempo se hizo arponero, con el dinero ganado se compró una pequeña cámara de cine y se fue al Amazonas. Es su segundo hogar. Buena parte de sus mejores recuerdos tienen como escenario el universo amazónico. Desde aquella primera vez no ha dejado de regresar.

Su destreza con la jabalina le sirvió apara ganarse la confianza y el aprecio de los indígenas, de los huitotos, de los ticunas… El primer viaje se alargó casi 4 años; viviendo de un lado a otro de la selva, dando rienda suelta a su curiosidad ilimitada, ganándose la vida como buscador de pepitas de oro, o como etnólogo a sueldo de la administración colombiana. Días intensos; un ensayo de lo que estaba por llegar.

El reportero que sobrevivió al Congo

Uno de aquellos días de selva se cruzó con una enorme anaconda. Puso su cámara a rodar. El encuentro, hecho secuencia en celuloide, le abrió puertas. De regreso a Madrid se presentó en TVE, en el Paseo de la Habana, reclamó la atención de algún jefe y mostró su lucha con la gran boa. Entonces la casualidad jugó a su favor.

La proyección de la escena de la serpiente amazónica coincidió con una alerta en los teletipos: cuatro monjas dominicas españolas asesinadas en la guerra interna desatada en el Congo. Miguel no dejó pasar la ocasión. Era noviembre de 1.964 y comenzaba a tomar forma un nuevo género informativo en la aún incipiente televisión pública: el gran reportaje de actualidad. “A toda plana” fue el programa que cobijó el trabajo de aquellos pioneros.

En el Congo todo era violencia. Un sangriento conflicto interno observado con interesado interés por las potencias que llenaron de mercenarios la zona. Miguel se las apañó para llegar al ojo del huracán, a Stenleyville, la capital del terror, el lugar al que habían prohibido acceder a los medios de comunicación. Encontró las calles llenas de cadáveres mutilados, de torturados moribundos….Llegó a la misión de la Dominicas y recogió los enseres personales de las monjas asesinadas, sus hábitos ensangrentados y el sagrario que aún estaba en la capilla. Fue sorprendido filmando el infierno y lo apresaron. Lo siguiente era un tiro. Tuvo suerte; había hecho amistad con unos soldados cubanos que lo rescataron de prisión en un Jeep armado. Regresó a Madrid sin gran parte del material rodado, con el sagrario de la misión dominica, con los enseres de las religiosas asesinadas, y con vida. Días después se acercó a la sede de la Congregación de las Dominicas para entregarles lo rescatado.

Una década en el ojo del huracán

Tras el Congo llegaron más. Fueron años de actividad frenética; allá donde la historia se agitaba había un equipo de TVE rodando para programas que forman parte ya de la mitología catódica: 

“A toda plana”, “Datos para un informe”, “Los reporteros”… Apenas paraban en casa. Miguel pasó diez años viajando de un lado a otro del planeta. Firmó en ese tiempo numerosos reportajes que hoy constituyen un extraordinario testimonio de aquella época. Imposible reseñar todos, pero en una lista de imprescindibles no faltarían estos:

La muerte del “Ché” (1967) – Refleja los días posteriores a la muerte del “Che” Guevara en Bolivia, con las numerosas contradicciones que ya abrían dudas sobre la verdad oficial. Aparecen declaraciones exclusivas de Roberto Guevara, el hermano del “Che” al que se impidió reconocer el cadáver.

Biafra (1970) – El ejército de Nigeria pone fin a 3 años de independencia de Biafra. El equipo de TVE fue el primero que accedió a la zona. Encontró un escenario de caos y destrucción, y una hambruna de extraordinarias proporciones.

El peor tifón. Pakistán Oriental (1970) – Muestra la tragedia causada por el paso del tifón más mortal de la historia el 13 de noviembre de 1970. Dejó más de medio millón de muertos en Pakistán Oriental (actual Bangladesh).

Vitnam (1972) – Durante dos semanas Miguel de la Quadra y el cámara Juan Verdugo vivieron la guerra en primera línea, incrustados en un comando del Ejército de EE.UU. en la selva vietnamita.

Llegó Perón (1972) – Perón regresa a Argentina tras 17 años de exilio, después de ser derrocado por un golpe militar. Su figura genera reacciones encontradas y muy enconadas. En dos ocasiones Perón respondió en exclusiva a las preguntas de Miguel.

Caos en Managua (1972) – El equipo de TVE se trasladó con urgencia a Managua tras el violento terremoto que destruyó en centro de la capital nicaragüense. Encontró una situación de auténtico caos, con el ejército incapaz de controlar el pillaje y de encauzar la ayuda. El reportaje muestra al dictador Somoza asumiendo la tragedia con una insultante tranquilidad.

La guerra interminable. Yom Kippur (1973) – En diversas ocasiones Miguel de la Quadra se ha desplazo a Oriente Próximo para cubrir diferentes episodios del largo enfrentamiento árabe-israelí. En la que se denominó guerra del Yom Kippur, TVE envió un equipo a cada lado: Jesús González Green y el cámara Tacho de la Calle en la parte árabe y Miguel de la Quadra, con el cámara Juan Verdugo y el técnico de sonido José Luis Márquez, en la parte de Israel. El reportaje recoge escenas de gran intensidad bélica, y deja patentes los riesgos de la profesión de reportero. Un año después Miguel fue herido en un brazo por una bala rebotada cuando rodaban un entrenamiento de tropas palestinas.

China como es (1973) – Poco se parece la China actual a la que pudo reflejar con todo detalle el reportaje que Miguel rodó en 1973, cuando aún vivía Mao y el Partido Comunista ejercía el pleno control sobre el país. Le costó ocho años conseguir los permisos para realizar el reportaje.

Haile Selassie, el último emperador de Etiopia (1974) – Cuando Miguel colocó el micrófono a Hailes Selassie para entrevistarle se dio cuenta de que las cosas ya no eran como parecía. Él había hecho lo que a nadie estaba permitido: tocar al emperador. Todo indicaba que aquel día de agosto de 1974 el gran ras ya no era emperador, aunque oficialmente nada había trascendido. Se confirmó semanas después. Una marea de revueltas populares había propiciado el derrocamiento del emperador que dejaba un país sumido en el subdesarrollo y el hambre.

La larga marcha de los eritreos (1975) – Al año siguiente de certificar la caída de Haile Selassie, Miguel regresó a la zona para incrustarse en la guerrilla independentista de Eritrea, territorio entonces bajo dominio etíope. Fue un rodaje extenuante, penoso. Accedió con José Luis Márquez, que se estrenaba como cámara, clandestinamente por Sudán. Recorrieron más de 1.000 kilómetros con la guerrilla por el desierto del Sahel, en largas marchas nocturnas. Márquez sufrió un accidente que le fracturó una muñeca, varias costillas y le daño un ojo. Fueron para 15 días y estuvieron casi 3 meses sin posibilidad de comunicarse con sus familias. Se les dio por perdidos hasta que consiguieron abandonar la zona cruzando el mar Rojo en una barcaza de pesca. Se dejaron cada uno más de 20 kilos en el Sahel.

Los que en su día no vimos

Miguel de la Quadra Salcedo también padeció los rigores de la censura. Hubo alguno más, pero de sus trabajos censurados dos merecen engrosar la lista de imprescindibles. El reportaje “Chile. Toque de queda” no pudo verse en España hasta 18 años después de su realización. Recoge los días inmediatamente posteriores al golpe de estado con el que Pinochet acabó con el gobierno democrático de Salvador Allende en Chile. Un documento excepcional que con una emocionante tensión narrativa muestra un país tomado por el ejército y se adentra en los escenarios de la conmoción, como el palacio presidencial tras el ataque de los sublevados, el despacho donde se suicidó Allende, las marcas de los proyectiles que acabaron con su vida, muestra también el interior del Estadio Nacional transformado en centro de detención y tortura, los remedos de juicio a que eran sometidos los detenidos, y expone las posturas de unos y otros, de Pinochet, del presidente cristiano demócrata Patricio Aylwin, de un alto cargo de la administración Allende ya clandestino… Todo en sonido directo, sin textos leídos, todo narrado con testimonios. Un reportaje que debería formar parte del material docente en las facultades de periodismo.

El verano de 1975 fue tenso. La dictadura de Franco se acercaba a su fin a medida que empeoraba la maltrecha salud del general. España había iniciado el proceso de descolonización del Sáhara Occidental, pero mantenía aún sus tropas controlando el territorio. Marruecos se preparaba para lanzar la marcha verde y anexionarse la franja del desierto reclamada por los saharauis que habían fiado sus anhelos independentistas a una formación de siglas entonces recientes: el Frente Polisario. Desde mayo de aquel año el Polisario mantenía retenidos a 13 militares españoles. Así las cosas en agosto Miguel de la Quadra, tras contactar con la organización guerrillera, viaja en secreto a los campos de refugiados saharauis en Tinduf, al sur de Argelia. Su intención era llegar hasta los militares apresados. No lo consiguió; únicamente le permitieron entrevistar a otro preso en su poder, un civil, un transportista canario que trabajaba en El Aaiún del que nada se sabía desde hacía 6 meses.

El reportaje “Frente Polisario” muestra la vida en los campos de refugiados, el adiestramiento de la guerrilla del Polisario y la acción de las patrullas en territorio del Sáhara Occidental, eludiendo los controles del ejército español. Incluye también numerosas entrevistas, entre ellas la realizada al líder histórico del Frente Polisario, El Uali Mustafá Sayed, que mostró su disposición al diálogo y al acuerdo con las autoridades españolas sobre la base del respeto mutuo --El Uali murió al año siguiente en un enfrentamiento con el ejército mauritano, tras un ataque del Polisario a la capital Nuakchot-.

Días después de regresar del Sáhara, Miguel recibió una llamada del Polisario: los militares apresados iban a ser liberados y él sería testigo privilegiado. Viajó de inmediato a Argel. El 9 de septiembre voló en el mismo avión que devolvía a los militares liberados a Madrid. Nada pudo verse en España. Sí se emitió en Francia y contribuyó notablemente al conocimiento de la causa saharaui.

La historia como aventura

A mediados de los 70 Miguel cambió de registro. Dejó el reportaje de actualidad para dedicarse de lleno a la realización de documentales históricos, basados fundamentalmente en los grandes exploradores, y programas de aventura. De esa época es “Mundo en acción” el espacio que acogió los capítulos rememorativos de los viajes de Marco Polo o de las expediciones polares de Amundsen. Siguió también la huella de los descubridores, de Orellana por el Amazonas, de Fernández de Quirós por el Pacífico… Y se dejó llevar por su espíritu aventurero para probar suerte como domador de leones –llegó a realizar una gira por varias capitales españolas con el Circo Ruso-, para encarnarse en intrépido explorador en el concurso “A la caza del tesoro”, o para participar en casi todas las ediciones del rally Camel-Trophy.

Un proyecto real, un real proyecto

Fue una propuesta del rey Juan Carlos al poco de acceder al trono. En 1992 se celebraría el quinto centenario del descubrimiento de América y habría que idear un programa que pusiera en valor la riqueza en valores y cultura de los pueblos a ambos lados del océano y los 500 años de historia común. Así nació lo que comenzó llamándose “Aventura 92”, después “Ruta Quetzal” y actualmente “Ruta BBVA”. Se inició, con periodicidad anual, a mediados de los 80. Este año parte la expedición número 30 con destino a Colombia, “el país de las esmeraldas”. 10.000 jóvenes estudiantes de más de 50 países han participado ya en esta aventura de inmersión en la cultura y en la historia.

Miguel de la Quadra Salcedo sigue preparando, con el entusiasmo que siempre le ha acompañado, cada edición de la Ruta. Él está al cabo de todos los detalles –viajes, equipamientos, actividades, visitas…- para que nada queda a la improvisación. Igual que en aquellos años de reportero, cuando él se encargaba de que nada le faltara a su equipo. Prepara ya la expedición del 2016, será a la cuna del mestizaje, al Yucatán.

De profesión, giróvago

Se define a sí mismo como un “nómada curioso”. Es un lector impenitente de El Quijote. Ha sido atleta, buscador de oro, ballenero, reportero, domador, aventurero… Pero en su pasaporte, en el apartado profesión, sólo figura: giróvago*

*(R.A.E. – giróvago (Del lat. gyrovagus): adj. Se dice del monje que, por no sujetarse a la vida regular de los anacoretas y cenobitas, vagaba de uno en otro monasterio.)


Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (53) The Coconut Revolution



Es normal que en todo el mundo una poderosa entidad, ya sea una gran empresa o un gobierno con el apoyo de su ejército, decida explotar recursos y tierras habitadas por tribus indígenas para explotarlas para sus propios beneficios y ganancias trayendo, en la mayor parte de las veces, malas consecuencias para los nativos y las tierras que habitan. Esto acaba generando resistencia por parte de éstos a las actividades extractivas lo que a su vez desata la represión y la muerte para los resistentes. Pero lo que no es tan frecuente es que las resistencias locales a esas actividades que deterioran sus sociedades y destruyen su medioambiente logren rechazar con efectividad las actividades corporativas e incluso las posteriores intervenciones militares de las fuerzas armadas de los gobiernos que dan cobertura a esas empresas. 

A veces la verdad y la razón se las arregla para batallar y vencer, como en el caso de los pueblos indígenas de la isla de Bougainville, situada en el Pacífico, unos 100 kms al noreste de Australia y que ya había sufrido, tiempo atrás, las arbitrariedades en el reparto realizado por las potencias coloniales de la zona. Su historia es la de un pueblo que desafió a Papúa Nueva Guinea, a Australia y a la mayor corporación minera del mundo y la cuenta el premiado documental 'The Coconut Revolution' dirigido por Dom Rotheroe en 2001 y que seguidamente publicamos.

En él se cuenta cómo los nativos de la pequeña isla de Bougainville se alzaron contra la empresa británica Rio Tinto Zinc que había horadado en su isla la mayor mina a cielo abierto de cobre del mundo causando un desastre ecológico irreparable, lo que acabaría convirtiendo la rebelión en la primera eco-revolución del mundo. Los isleños consiguieron derrotar al ejército de Papua Nueva Guinea, Australia y sus mercenarios y luego hacer frente al bloqueo impuesto por estos. Mientras, desarrollaron un sistema sostenible aprovechando lo dejado por la compañía y gracias a los ricos recursos de la isla el Ejército Revolucionario de Bougainville (BRA) finalmente logró repeler a los agresores y reclamar de vuelta sus tierras. Para ello utilizarían tácticas inteligentes, entre ellas el uso de aceite de coco como combustible, lo que inspiraría el título de este documental. 

La película cubre los acontecimientos de la revolución en profundidad, un ejemplo perfecto de cómo algunas veces las ventajas económicas, tecnológicas o militares no son suficientes para imponerse en los conflictos humanos. A veces, aunque sean las menos, la razón y la pura determinación humana logran sobrevivir a los perversos resortes de poder de la civilización.


La condena del refugiado (7) 'Late Motiv' en Lesbos




La pasada semana Andreu Buenafuente trasladó su programa 'Late Motiv' a la isla griega de Lesbos para seguir, sentir, oler y emocionarse con, la huella de los refugiados que allí esperan su destino, tras haber sobrevivido a su azarosa travesía marina. Buenafuente y Joan Manuel Serrat hablan con refugiados, funcionarios, con bomberos y otros voluntarios españoles que allí están trabajando para salvar miles de vidas que sin ellos probablemente se habrían perdido. Un programa necesario y emocionante, que acaba con Serrat cantando 'Mediterraneo' a un mar al que redime de la culpa, exclusivamente humana, de estarlo convirtiendo en el mayor cementerio marino del mundo.

Ciclo de cine de animación (36) 'Inside Out', otra joya de Pixar


Hoy publicamos en nuestro ciclo de cine de animación 'Inside Out', dirigida por Pete Docter y Ronnie Del Carmen en 2015, otra excelente obra de la factoría Pixar asociada con Disney. No llega a las cotas de maestría de 'Up' o esa obra maestra absoluta llamada 'Wall-e' pero ofrece una originalísima y divertida visión de lo que significa la infancia. Después de ella ofrecemos un reciente corto en el que sus creadores muestran el momento justo después de donde termina la película. Y es la primera cita de Riley. Disfruten.

‘Inside Out’: otra preciosidad de Pixar. Y van...


En los 10 minutos iniciales de la maravillosa Up el director Peter Docter retrataba de forma primorosa la vida de un matrimonio desde que se hacen amigos en la niñez hasta que en la ancianidad el hombre se queda inconsolablemente viudo. En Del revés, que ha conseguido que aparezcan las carcajadas colectivas en la sala y que los espectadores tuvieran gesto de embeleso al terminar, Peter Docter sólo se centra en la existencia de una cría desde que la depositan en el mundo hasta los 11 años. Y lo hace a través de la tutela de varios ángeles que marcan su cerebro y sus sentimientos desde un laboratorio mágico. Son la alegría, el miedo, la tristeza, la cólera y el disgusto. Saben que tendrán que convivir con todos estos estados anímicos, pero la alegría consigue que sus sombrías y temibles compañeras sean sus aliadas en la grandiosa tarea de que esa cría sea feliz.

Esa criatura vitalista y risueña, amada por unos padres modélicos, virtuosa del patinaje, con capacidad para disfrutar de todas las cosas hermosas, sentirá al crecer y emigrar con su familia desde un idílico pueblo de Minnesota a la ciudad de San Francisco, la aparición de circunstancias que borran la sonrisa y hacen que aparezca el llanto, la incertidumbre, el temor, la ira incontrolable, el deseo de huir para reencontrarte con la Arcadia en la que había sido dichosa. 

Si la idea de describir los mecanismos del cerebro y la mezcla de sensaciones que habitan en las personas demuestra una imaginación muy poderosa, la forma de contar la historia de la pequeña Riley y de sus protectores evidencia un director admirable.

En Del revés todo posee el aroma del clasicismo. Su sentido visual deslumbra, su comicidad y su humor tendrían poder de contagio hasta con un iceberg, su ternura conmueve, su profundo conocimiento de lo que le ocurre a la gente en sus neuronas y en el corazón inquieta. Evidentemente esta película no compite en la sección oficial. Tampoco necesita premios. La productora Pixar es una de las mejores cosas que le han ocurrido en toda su historia no ya al cine de animación, sino al cine a secas.




La primera cita de Riley (Riley's first date) (Pete Docter, 2015)

19 de mayo de 2016

Absurdeces, bocachanclismos y otros extravíos (32) Patriotas contra nacionalistas: el derbi y las esteladas

Justo cuando Ada Colau había aceptado la vuelta de la selección española de fútbol a Barcelona en un partido oficial desde 1975, decisión plagada de distensión y normalidad, ésta ha sido respondida con la tomada por la delegada del Gobierno en Madrid Concepción Dancausa, que ha decidido prohibir las banderas estelades en la próxima final de la Copa del Rey, para lo cual se conformarán dos anillos de policía que se verán obligados a registrar a decenas de miles aficionados culés para requisarles las enseñas independentistas. 

Esta arbitraria y provocativa prohibición de las estelades (que no están prohibidas en la Ley del Deporte) crea un problema donde no lo había y parece una cínica maniobra electoral que no hará más que cargar de motivos los victimismos de los soberanistas pero no sólo de ellos, sino de muchos otros catalanes que ven en ella una persecución gratuita a uno de sus símbolos, compartido o no. Una decisión estúpida y contraproducente (criticada hasta por Xavier García Albiolmás dentro de la miríada de necedades con las que el gobierno Rajoy lleva cuatro años castigándonos, muchas de las cuales han supuesto centenares de miles de adhesiones a la causa independentista. PP, ese partido de patriotas...

Actualización 20 Abril: Afortunadamente, el poder judicial intervino y desestimó la petición de la delegada del Gobierno. Que cada uno apoye a quien quiera y diga lo que le dé la gana, estemos o no de acuerdo con ello. Democracia lo llaman. 

Patriotas contra nacionalistas: el derbi

Rubén Amón El País 19 may 2016

La delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, se ha puesto a hacer méritos para que se la condecore como una heroína del patriotismo. El problema es que el fervor con que ha prohibido las esteladas en el Vicente Calderón se resiente del cinismo político y hasta de la arbitrariedad legislativa. Requiere forzarse mucho el espíritu y la letra de la ley de la violencia deporte para convenir que las banderas soberanistas incitan el odio y amenazan la convivencia, aunque todavía resulta mucho más ridículo el impracticable ejercicio policial de cachear a los aficionados del Barça para "incautarles" las esteladas, sobre todo porque esta purga ejemplarizante cuestiona los límites de la libertad de expresión y contribuye de forma desmedida a la exaltación del discurso victimista.

Aficionados del Barça con esteladas, en el Camp Nou, el pasado noviembre. A. Gea / El País Vídeo

Era el pretexto que necesitaban el president Puigdemont y la alcaldesa Colau para ausentarse de la finalísima. Un despecho institucional que contradice las últimas novedades de la política de deshielo y que retrata el efecto contraproducente —premeditadamente contraproducente— de la decisión de Dancausa, naturalmente confortada ella con la aprobación y respaldo del Gobierno.

Mariano Rajoy quiere preservar el escrúpulo constitucional en la inercia de sus intereses electorales, del mismo modo que la Fiscalía va a movilizarse de oficio para escarmentar la gran pitada al himno. Menos corpulenta que otros años porque la afición del Sevilla garantiza el contrapeso de las ovaciones, pero igualmente expuesta a la comisión de un estrafalario delito de injurias al Rey o a los símbolos y emblemas de España.

Ni pitar el himno ni exhibir las esteladas contribuyen a la filantropía ni al hermanamiento de los pueblos, pero las medidas de excepción que comprometen a la libertad de expresión solo pueden adoptarse desde presupuestos inequívocos. Y no desde el oportunismo político ni desde la confusión de banderas y pasiones.

Concepción Dancausa ha leído e interpretado a su manera la ley de violencia del deporte. Ha politizado la final de la Copa del Rey tanto como anoche pretendió hacerlo Joan Tarda. El diputado de Esquerra exigió la retirada del Barcelona, propuso que el club de Luis Enrique e Iniesta asumiera un papel sacrificial en la causa soberanista, inaugurando un nuevo episodio de manipulación de sentimientos.

Se trata de una mayúscula irresponsabilidad. No ya la de someter el deporte al corsé identitario, restringiendo la universalidad del Barça al ensimismamiento nacionalista, sino la escalada que ha abierto Dancausa en un terreno tan incendiario, tan irracional y tan imprevisible como la amalgama del fútbol y la política. Las cosas están donde las quería el Gobierno de Madrid y donde las quería Puigdemont. Un derbi entre patriotas contra nacionalistas empapado de obscenidad electoral que frivoliza el peligro de los peores instintos.