Visita nuestra web. Todo más ordenadito, mejor.

29 de febrero de 2012

Vocabulario Fundamental. Evolución (3) Vida y muerte del 'hombre del hielo'






Otra estupenda entrevista de La Contra nos introduce en la fascinante historia de
Ötzi, el Hombre de Hielo, especimen humano que vivió hace más de 5000 años y fue encontrado en 1991 y, en relativamente buenas condiciones, por dos excursionistas en un valle de los Alpes, a más de 3200 metros de altura.

Angelika Fleckinger, máxima especialista en este "hombre del hielo" n
os cuenta lo que la ciencia ha averiguado sobre las costumbres de la vida y las circunstancias de la muerte, por asesinato, de este europeo ancestral.





"Muchas mujeres quieren tener un hijo de Ötzi"


Victor-M Amela - La Contra 07/02/2012

Museu Arqueològic

Desde que un deshielo alpino nos lo entregó –tras cinco mil años de congelación–, Ötzi se ha convertido en un fenómeno mundial. Hay quien piensa que llega ahora desde el pasado para concienciarnos del modo absurdo en que vivimos... Lo cierto es que Ötzi está entregando una ingente información sobre nuestro pasado a arqueólogos y científicos. Angelika me informa de que ahora estudiarán si hay descendientes directos de Ötzi en Val de Venosta... Ötzi no puede viajar, pero sí su mundo, con reproducciones de los objetos de su equipaje, todo muy sugerente: puede visitarse en el Museu Arqueològic de Catalunya. No sabemos qué lengua hablaba Ötzi, pero sí que comunica como el mejor.

Angelika Fleckinger, máxima especialista en 'el hombre del hielo'


Tengo 41 años. Nací y vivo en los Alpes italianos. Soy arqueóloga. Dirijo el Museo Arqueológico del Alto Adige, en Bolzano. Estoy soltera y sin hijos. Soy de izquierda moderada, y católica no practicante. La momia de Ötzi nos muestra cómo éramos hace más de cinco mil años.


¿Qué tal está Ötzi?

¡Estupendo! Muy bien conservado en su cámara a seis grados bajo cero, en un museo de Bolzano.
¿Está visible?
A través de una ventanita, visitan la momia 265.000 personas al año.
¿Es una momia?
Recién fallecido, el hielo cubrió el cuerpo... y se momificó. Es una momia húmeda: sus células contienen agua. Las momias egipcias son secas. Las peruanas, de ambos tipos. ¡Ötzi es la momia húmeda más antigua del mundo!
¿Qué edad tiene Ötzi?
Murió entre el 3.350 y el 3.100 antes de Cristo. Es decir, hace ya más de cinco mil años.
Eso es mucho tiempo...
Cuando Keops comenzó a erigir su Gran Pirámide, ¡Ötzi llevaba ya 600 años muerto!
¿Dónde murió?
En un paso de los Alpes a 3.210 metros de altitud, en el italiano valle de Ötz, en la frontera austriaca.
¿Quién le encontró?
Dos excursionistas, el 19 de septiembre de 1991. Vieron que medio cuerpo de un cadáver emergía del hielo. Y creemos que sólo había emergido algún día en el siglo IV.
¿Qué pensaron al verlo?
Que era algún alpinista fallecido. Consternados, llamaron a los carabineros, lo arrancaron del hielo y la fiscalía empezó a investigar la muerte... hasta que un arqueólogo vio que era un muerto de hace cinco mil años.
¿Y sabemos cómo murió Ötzi?
¡Asesinado!
¿Cómo?
Le dispararon una flecha. Por la espalda. Le entró por el omóplato izquierdo. Aún tiene la punta dentro. Le provocó una hemorragia mortal. Cayó al suelo y se golpeó el parietal izquierdo. Ambas heridas son mortales de necesidad: Ötzi moría en pocos minutos.
¿Quién le mató?
Ötzi tiene una herida abierta en la palma de la mano izquierda, típica de quien se protege de una puñalada, un hachazo...
¿Hubo una pelea, pues?
La herida es de cuatro o cinco días antes de morir: algún drama en su poblado le obligó a pelear... y a huir.
Montaña arriba.
Sí, hasta que se detuvo en ese paso, se sintió seguro y se sentó a comer algo...
¿Cómo sabe que comió?
Hemos analizado el contenido de su estómago: comió una hora antes de morir.
¿Y qué comió?
Pan de espelta (trigo), carne de corzo, verdura... Y ahora analizamos una bola de sebo: puede ser queso de cabra. ¡Sería el primer queso documentado de la historia!
¿Qué más solían comer?
Lentejas, guisantes, lino, avellanas, ciruelas, manzanas silvestres y bayas del bosque: endrino, zarzamora, frambuesa...
¿Qué tal era la salud de Ötzi?
Buena. Con algo de caries y dientes desgastados por usarlos como herramienta y masticar cereales con restos de piedra de moler. También tenía los pulmones negros...
No me dirá que fumaba...
Respiraba cada día el humo y el hollín de las hogueras que ardían en sus cabañas.
¿Cómo vivían aquellas gentes?
Pernoctaban en chozas, cultivaban vegetales y cuidaban ganado, y cazaban y pescaban. Y les sobraba tiempo para relacionarse, estudiar la naturaleza, inventar cosas...
¿Qué aspecto tenía Ötzi?
Tenía 46 años, es decir, era un anciano. Media 1,60 metros, pesaba 50 kilos y su pie hubiese calzado hoy un 38. Sus cabellos eran castaños y los llevaba como tú.
Larguitos.
Y algo ondulados en las puntas. Llevaba barba. Sus ojos eran oscuros. Y lucía tatuajes en una muñeca, rodilla (una cruz), pantorrillas, tobillos y la parte baja de la espalda.
¿Cómo son esos tatuajes?
Rayas: incisiones en la piel, pigmentadas con una pasta hecha de hollín y saliva.
¿Significaban algo?
Son terapéuticos, analgésicos: ¡coinciden con meridianos y puntos de acupuntura!
¡Fascinante! Acupuntura prehistórica.
También llevaba colgado del cinturón un hongo seco, de propiedades antibióticas y cicatrizantes, para curarse heridas.
¿Qué más llevaba encima Ötzi?
Un arco (de tejo), un carcaj (de piel de rebeco), flechas (de avellano), un puñal (de sílex) con su funda (de fibras vegetales), un hacha (con mango de madera y hoja de cobre), calzado de piel de oso (con paja en la suela, aislante), taparrabos ¡y leggings! y un abrigo (todo de piel de cabra), gorro (de piel de oso), capa pluvial (de hierbas)....
Un verdadero tesoro, ¿no?
Sí, porque es la primera vez que tocamos objetos prehistóricos, algunos insólitos.
¿Por ejemplo?
El retocador: una suerte de lápiz de madera con punta de piedra para afilar las puntas de sílex de flechas y puñales. O un hongo yesquero, para hacer chispas...
¿Algo más?
Un termo de abedul, forrado por dentro de hojas de arce... para transportar brasas.
Muy ingenioso y práctico.
Eran gentes muy inteligentes y unos fabulosos conocedores de la naturaleza.
¡Podríamos clonar a Ötzi!
Sería factible fecundar un óvulo con ADN de Ötzi... ¡Hay muchas mujeres que se han ofrecido para concebir un hijo de Ötzi!

27 de febrero de 2012

Vocabulario Fundamental. Memoria (13) Las fosas del olvido

“Es una vergüenza que España aún no haya abordado su oscuro pasado”
Marek Marczynski, director de Justicia Internacional en Amnistía Internacional.

Hoy que el Supremo graciosamente ha decidido absolver al ya ex-juez Baltasar Garzón del juicio por presunta prevaricación por investigar los crímenes del franquismo y para aportar nuestro grano de arena para que el drama de tantos, que aún permanece, no sea olvidado, recuperamos un documental de RTVE que muchos debieran ver, 'Las fosas del olvido' (emitido por Documentos TV y estrenado en 2004). Este reportaje hace un recorrido por la historia reciente de nuestro país y por el drama de los miles de desaparecidos durante y después de nuestra Guerra Civil. Porque esas fosas, que tantos quisieran ver olvidadas para siempre para seguir ocultando nuestra Historia, aún permanecen en la memoria de muchos. También en la del juez roy Bean. 
Enlace

Documentos TV - Las fosas del olvido

31/05/2011


Más de 30.000 personas permanecen enterradas en tumbas sin nombre. Se estima que existen alrededor de 800 fosas comunes de la guerra y la posguerra diseminadas por todo el territorio español. Familiares de desaparecidos, empeñados en recuperar los restos de sus seres queridos, con la ayuda de algunas asociaciones, han conseguido reabrir alguna de estas fosas y dar a sus abuelos, padres o hermanos, un entierro digno. Las fosas del olvido sigue de cerca el trabajo de los equipos científicos al frente de estas excavaciones, así como las reacciones de las familias de los asesinados y su papel en el estudio e identificación de los restos.

Las fosas del olvido

El documental gira en torno a la existencia de algo más de 800 fosas comunes diseminadas por todo el territorio español. En él, un equipo de Televisión Española acompaña a los familiares de los desaparecidos, empeñados en recuperar los restos de sus seres queridos, en su lucha hasta reabrir las fosas.

A veces, localizar una fosa abierta 67 años atrás no es tarea fácil. Puede que se conozca el lugar preciso pero los cambios hacen que se retrase la localización. Las cámaras de televisión acompañan a profesionales de la arqueología, medicina forense o antropología en el proceso científico necesario para recuperar los restos de algunos de los desaparecidos, proceso en el que es fundamental también la colaboración de los familiares de los desaparecidos.

El documental fue rodado en 2003, años antes de que el Congreso de los Diputados aprobara (el 28 de octubre de 2007) la conocida como "Ley de la Memoria Histórica"



25 de febrero de 2012

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (11) ¿No hay un mañana?



"No hay mañana" (There's No Tomorrow) es un excelente e inquietante documental animado dirigido en 2012 por Dermot O'Connor que en sus breves 35 minutos completa un muy buen diagnóstico sobre las contundentes y casi irresolubles dilemas del momento histórico que vivimos. El declive y agotamiento de los principales recursos energéticos que impulsan la economía mundial, la imposibilidad de seguir sosteniendo un crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos en un planeta que cada vez se resiente más del desarrollo humano. 

La paradoja del crecimiento infinito en un planeta finito. Introducción al problema energético y ecológico que tiene nuestra civilización. No se puede crecer permanentemente como requiere el capitalismo, en un sistema con límites geográficos fijos, en el que la única aportación de energía externa proviene del sol.

Realmente existen tecnologías “exóticas” secuestradas que permitirían superar el problema energético permanentemente y sustentablemente, además de otras tecnologías convencionales para superar el problema de la alimentación. Pero, tal vez, mientras no superemos el adoctrinamiento del crecimiento, el individualismo y la competencia, por más tecnología y energía que dispongamos, nuestro futuro siempre estará en entredicho si no tomamos conciencia real de las limitaciones de nuestro entorno y que nuestra prosperidad está entrelazada con la de los demás. La naturaleza humana es vivir en comunidad y en todo nuestro quehacer debería primar el paradigma de la cooperación.

Este trabajo llevó casi 7 años de desarrollo con algunas interrupciones. Fue dirigido por el animador profesional irlandés Dermot O'Connor, contando con el asesoramiento técnico de Richard Heinberg, Tod Brilliant, Albert Bartlett, David Pimentel, Jan Lundberg y Ran Prieur, entre otros.



Excelente y escalofriante documental animado de 35 minutos que habla sobre el agotamiento de nuestros recursos, la energía fósil, el crecimiento infinito de nuestra economía y el inminente colapso si seguimos en esta dirección dentro de un planeta con recursos limitados. Es normal si sientes miedo después de verlo… Para reaccionar!. 

La Tierra tardó 5 millones de años en producir los combustibles fósiles que consume el mundo en un año. El estilo de vida moderno depende de esta energía solar fosilizada. Se acumulan las evidencias de que la producción de petróleo ha llegado a su cenit o está cerca de hacerlo. 54 de los 65 mayores países productores de petróleo han llegado a su techo de producción. El mundo necesitará el equivalente a una nueva Arabia Saudí en producción para cubrir el declive de producción de los pozos actuales. En los años 60, se descubrían 6 barriles de petróleo por cada barril que se consumía. Cuatro décadas después, el mundo consume entre 3 y 6 barriles de petróleo por cada barril que se descubre. La economía global depende actualmente de un crecimiento infinito, demandando un creciente suministro de energía barata. Somos tan dependientes del petróleo y otros combustibles fósiles, que una pequeña alteración en el suministro puede tener efectos incalculables en todos los aspectos de nuestras vidas.

La inspiración para la película fue una conferencia que dió el profesor de física David Goodstein sobre el cenit del petróleo y energía en Noviembre de 2004. Goodstein explicó los aspectos esenciales de la cuestión como también los problemas con las numerosas alternativas a los combustibles fósiles. Al final sentenció: "La civilización humana tal como la conocemos va a terminar en algún momento del siglo 21."

Música para camaleones (15) The Cure - A thousand hours

Un usuario de Youtube realiza esta linda adherencia entre Nightmare Before Christmas, de Tim Burton y el romanticismo desesperado de A thousand hours (Kiss me, kiss me, kiss me, 1987) una canción que siempre ha tocado el corazón de este fiero impartidor de justicia a este lado del Pecos, una de nuestras preferidas de la gran banda británica The Cure.

For how much longer can i howl into this wind?
for how much longer
can i cry like this?
a thousand wasted hours a day
just to feel my heart for a second
a thousand hours just thrown away
just to feel my heart for a second
For how much longer can i howl into this wind?


Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (9) El papel de Público

Desde esta web, ferviente defensora del papel de lo público en las sociedades contemporáneas, lamentamos, signo de los tiempos nos tememos, el cierre definitivo de la edición impresa del diario Público, un periódico progresista y honesto, cosas ambas en retroceso en esta España regresista que nos acontece. Queda su edición digital -en la que orgullosamente nos anunciamos- para refugio informativo de muchos en estos tiempos de zozobra.

A ver si entre todos damos con la fórmula para mantener ciertos medios de comunicación tan necesarios en nuestro país. ¿Tan difícil es hacer un pacto entre un lector con cierto nivel de compromiso y un periódico como Público (o El Pais) para pagar un precio -quizá simbólico según los cánones de la prensa clásica pero razonable teniendo en cuenta cómo está la cosa ahora-, de por ejemplo, 25 o 30 euros (un día de cañas y comida) por un año de periodismo íntegro? ¿cuántos de los cinco millones y medio de usuarios únicos de publico.es pagarían algo así por todo un año de acceso full-equipe, con artículos de opinión, reportajes etc (con una opción gratuita, más básica para quien no quiera o pueda? ¿La mitad? ¿Un millón? En fin, con la sentida despedida y acertado análisis del un poco desolador panorama periodístico actual de su director Jesús Maraña les dejamos.

El papel de Público - Jesús Maraña (24-02-2012)

Envolver el pescado o un bocadillo siempre fue un uso un poco cutre del venerable periódico. La tinta mancha. Mucho mejor reciclar el papel escrito construyendo un pasillo sobre el suelo de baldosas recién fregado, o aviones y pajaritas voladoras. Los diarios siempre ofrecieron el interés de una lectura urgente y de otra más reposada, para resucitar después desde cualquier montón amarillento en la certeza de seguir resolviendo asuntos prácticos de la casa, con usos insospechados para los que ya importaba un cícero que el autor de la página se llamara González Ruano, Vargas Llosa o Pepe Pérez. Lecciones de humildad para vanidades elevadas y plumas insoportables.

Corren tiempos distintos, también revolucionarios. El dato urgente llega a la vista o el oído por múltiples canales, la crónica más literaria ocupa unas pocas megas en un microespacio de la tableta digital, en la que uno puede leer cómodamente su diario al completo, seleccionar su foto preferida entre una galería numerosa o abrir un vídeo en el que Obama no sólo da al mundo una noticia sino que de paso se canta un blues con B. B. King. Por misteriosas razones que no vienen al caso, esos infinitos usos o complementos de una oferta informativa no parten, como los viejos avioncitos de papel prensa, del razonable y convencional acto de pagar un precio (baratísimo, pero un precio). La información hace tiempo que se considera un bien (o un mal) de acceso libre y gratuito. Fue en aquel momento cuando “se jodió el Perú” del periodismo en su acepción más noble y profesional. Una vez asentado que casi nadie está dispuesto a pagar por obtener información y análisis de calidad, las empresas supuestamente periodísticas se marcaron nuevas estrategias suicidas. El vídeo no pudo matar a la estrella de la radio, pero entre el márketing promocional (importa menos que sea cultural o se trate de bicicletas estáticas) y la glorificación del periodista multiplataforma, todólogo y ‘barato-barato’ estamos en el camino correcto para dar el tiro de gracia al periodismo.

Porque eso es lo que verdaderamente corre un serio peligro. Hace tiempo que está superado el debate sobre el futuro del papel o de Internet. El presente ya son las redes sociales y las plataformas digitales. Durante bastante tiempo quedarán ediciones en papel, para elites, coleccionistas o adictos al aroma de la tinta y al ruidito del pasar página. (Flipboard ya imita incluso esas sensaciones en tableta). Pero la verdadera incógnita por despejar en esta revolución de las comunicaciones se refiere a la subsistencia o no del periodismo, de esa materia prima fabricada por profesionales capacitados y vocacionales cuyo código de actuación exige conocimiento, entrega, honradez, relación de respeto con las fuentes, cierta capacidad literaria… Una serie de rasgos del oficio que deben garantizar lo más difícil de conseguir: credibilidad.

Los periodistas, con mayor o menor acierto y velocidad, han tenido que adaptarse de la Olivetti al Amstrad, del PC al Mac, y de ahí a Internet, a Facebook o a Twitter. Cuesta, sobre todo cuando cada nueva tecnología supone más trabajo por menos sueldo, pero más parece costarles a los afamados gurús de las redes sociales encontrar fórmulas de ingresos que permitan sostener en el mundo digital redacciones capaces de hacer periodismo; con sus casi infinitos avances y una creatividad desbordada, pero periodismo, que sigue siendo la materia prima de este negocio, como el trigo o el centeno lo son de casi todos los panes, aunque la hogaza sea baguette y los moldes dibujen formas imposibles.

Qué ha pasado

‘Público’ nació con afán de romper algunos moldes en el formato de papel, dispuesto a caminar en paralelo por la revolución digital y sobre todo elaborando una materia prima transparente: periodismo honesto, no falsamente neutral ni equidistante, sino comprometido con causas justas desde un progresismo sincero. En cuatro años y medio ha roto ciertos tabúes, ha dado eco a voces silenciadas por el ruido del discurso único y ha llegado al espacio intergeneracional que buscaba como plataforma de debate y referencia de una forma de ver la vida. En el complejo universo de la izquierda española sería deseable una reflexión autocrítica sobre el monolítico panorama mediático, más allá de la obviedad de que el dinero no suele viajar en maletas rojas.

La agudísima crisis económica, la publicitaria, la del papel… son factores decisivos que han hecho inviable el proyecto de ‘Público’, como también lo son los propios errores desde la dirección del diario o desde la empresa editora. Ayer, Mediapubli y la administración concursal pusieron el domingo, 26 de febrero, como fecha límite para la edición de ‘Público’ en papel al no haberse conseguido la financiación necesaria para su continuidad. La asamblea de trabajadores, después de casi dos meses de incertidumbre en los que se ha mantenido fiel a la cita con los lectores, ha decidido no realizar ningún número más. La empresa ha anunciado su intención de dar continuidad a la edición digital de público.es, con 5,5 millones de usuarios únicos según el último control de OJD, audiencia que la sitúa como la cuarta web de información general en España.

Nunca ha ejercido este diario ese ombliguismo que con demasiada frecuencia afecta a un oficio tentado por las vanidades, la adulación o las falsas modestias. Pero en este triste punto y aparte, sería injusto no proclamar la satisfacción de haber trabajado en una empresa que en todo momento ha respetado la independencia y la libertad de la dirección para acertar o equivocarse. Como tampoco es ningún tópico de compromiso expresar el infinito orgullo de haber formado parte de un equipo serio, riguroso y apasionado. Decía Kapuscinski que “no puede ser buen periodista quien no es buena persona”. Entre los más de 200 trabajadores que han pasado por ‘Público’ en estos cuatro años y medio habrá de todo, como en cualquier colectivo humano y profesional. Pero abunda la buena gente, porque si no habría sido imposible hacer un periodismo digno que ha provocado la impresionante reacción de apoyo vivida en estos últimos dos meses. La mención más especial es para esos casi 160 compañeros y compañeras que no tienen madera de capitán Schettino y que han mantenido el barco a flote en mitad de las tormentas. Merecen seguir ejerciendo uno de los oficios más hermosos que existen. Durante 1.599 días, ‘Público’ no ha faltado a su cita en los quioscos. Gracias de corazón a tantos lectores fieles y a esos más de 44.000 firmantes del Manifiesto de apoyo al periódico. Ahora que ya nadie podrá envolver pescado ni hacer pajaritas con sus páginas, el nombre y lo que representa seguirá en las redes.
Hasta siempre.

24 de febrero de 2012

Vocabulario Fundamental. Amor (6) Antropología del amor


Antropología del amor: un colocón sustancial

“Siempre he considerado que el amor romántico es una de las más curiosas, excitantes y dolorosas experiencias del ser humano. Quise saber por qué la gente vive, canta y mata por amor, y muere para vivirlo.” Helen Fisher, antropóloga.

"El amor romántico no tiene más de tres siglos. Es un invento occidental." Julian Lopez, antropólogo.

Julian Lopez, tras una exhaustiva etnografía del amor, opina:

“El amor es un invento. Sólo trato de constatar evidencias, nada más lejos de mi intención que concienciar. Con esa sentencia quiero decir que los rasgos del sentimiento amoroso tal como los definimos actualmente tienen un punto histórico de origen y desde luego no tienen correspondencia en todas las culturas. Dicho esto también hay que decir que aún siendo un invento funciona como si no lo fuera hasta el punto que el amor se nos presenta como una institución esencial y eterna y por eso lo inventado se hace real: tan real como que es incuestionable que el corazón palpita más rápido cuando alguien dice estar enamorado. Sin embargo nadie nos puede asegurar que eso pasará dentro de mil años. El amor romántico no tiene más de 3 siglos. Puede haber algo parecido a la atracción o a la ternura, pero el componente central diferencial del amor romántico que es unir a la ternura la atracción física, es un invento occidental.


“Yo he estudiado cómo una sociedad televisiva (que ve relaciones de amor en telenovelas) y cibernaútica (que propicia primeros encuentros virtuales tremendamente modelizados a pesar de la supuesta libertad) representa y orienta modelos de relación afectiva que dibujan nuevas tipologías sociales: el apasionamiento por ejemplo. Parece que ese modelo de amor vivido en breves pero intensos momentos se ha convertido en metonimia de la sociedad, siempre en vilo esperando acontecimientos. En todo caso también habría que tener en cuenta la relación recíproca pues las telenovelas pueden influir en la vida, pero también la vida real influye en la telenovela (o en el Chat) y no sólo porque sea un vivero inagotable de historias para novelar sino porque ahora, cada vez más, la gente anónima tiene la posibilidad de convertirse en guionista. La gente hoy se puede apropiar y se apropia de modelos televisivos para adquirir nuevas y mejores competencias en diversos ámbitos: de seducción, de belleza, de disfrute del ocio, educación o planificación familiar. El guionista de una telenovela se apropia cada vez más de los comentarios de telenovela-adictas en los numerosísimos foros de discusión, hasta el punto de que los guiones inconclusos son una nueva alternativa que dibuja muy bien los cambios en la autoría de las historias: no es que la historia surja de la cultura popular, es que la cultura popular está escribiendo la historia, la nueva historia de amor.

“Internet amplífica el conocimiento pero limita la emoción. Esta idea se ve claramente con un ejemplo, un mail facilita la comunicación y la extiende pero como decía Saramago una carta electrónica de amor nunca se podrá emborronar con una lágrima.”

Helen Fisher, antropóloga experta en el amor (ha publicado entre otros libros “Anatomía del amor: historia natural de la monogamia, adulterio y divorcio” y “Por qué amamos: naturaleza y química del amor romántico”) es más radical: "El colocón del enamorado lo producen las sustancias que fabrica su cerebro". Helen puso carteles por la Universidad Rutgers, en New Jersey: “¿Acabas de enamorarte locamente?” Con 839 voluntarios de variadas edades, razas y condiciones que pasaron por la resonancia magnética nuclear demostró que el amor es universal y apenas se diferencia de unos a otros.

”Creo que esa locura la producen los niveles altos de dopamina y norepinefrina, y un nivel bajo de serotonina. La dopamina en grandes cantidades, además de aumentar el nivel de testosterona – la hormona del deseo sexual–, está asociada con una gran capacidad de concentración, euforia y dependencia, que son síntomas de adicción. El colocón del enamorado lo producen las sustancias que fabrica su cerebro: el alto nivel de norepinefrina, que produce euforia y pérdida del apetito; el bajo nivel de serotonina tiene que ver con la obsesión de estar con el amado.”

“Todo es química. Cada vez que producimos un pensamiento, o tenemos una motivación, o experimentamos una emoción, siempre se trata de química. Sin embargo, se pueden conocer todos y cada uno de los ingredientes de un pastel de chocolate, pero todavía nos gusta sentarnos y comerlo. De la misma manera, podemos conocer toda la química que hay detrás del amor romántico –todavía no la conocemos toda, pero estamos empezando a conocerla en parte- y todavía ser capaces de captar toda su enorme magia.”


Pero confiesa que también “son importantes el tiempo y los elementos culturales. Tienes que estar listo para poder enamorarte en ese momento, y también cuentan las experiencias de la infancia. Según crecemos elaboramos un perfil inconsciente de lo que vamos a buscar a base de la experiencia de nuestros padres, del colegio, de nuestros amigos, de lo que vemos en la tele... Y cuando estás en el momento adecuado y encuentras a la persona que encaja en ese perfil, los circuitos cerebrales pueden ponerse en funcionamiento y se desencadenan las reacciones químicas.”


“Pero la decisión de elegir una persona quizá se basa en elementos culturales: la belleza y la juventud mueven a los hombres, y a las mujeres les impresiona la riqueza y la buena posición. Y si a ellos el amor les entra por los ojos, las mujeres son más sensibles a la palabra y los detalles. Eso tiene sentido: el negocio de la pornografía se apoya en los hombres y las mujeres se pasan la vida intentando agradar con su aspecto a los hombres… Durante millones de años, el hombre ha tenido que mirar bien a la mujer y tomarle la medida para ver si ella le daría un niño saludable.” Mientras, en el caso de la mujer se ve una mayor actividad en las areas del cerebro asociadas con la memoria y la rememoración, Y al principio lo no entendí, pero luego pensé que, durante millones de años, una mujer no podía mirar a un hombre y saber si podía ser un buen padre y un buen marido. Para saberlo, tenía que recordar. Tenía que recordar lo que había dicho el último día de San Valentín, cómo se había comportado con anterioridad.”

”El romanticismo está por todas partes, en Nueva York y entre los esquimales. A los estadounidenses no nos gusta la infidelidad, pero algunas culturas mediterráneas pasan por alto este pequeño detalle y son muy permisivas con los hombres.” Pero esto no sólo ocurre en nuestra especie: “En más de 100 especies, desde elefantes a roedores, vi que eligen pareja y sienten un amor romántico primitivo: no comen, apenas beben... Darwin fue de los pocos que lo reconoció.”

”Después de conocer tantas culturas y tribus vi que las mujeres de todo el mundo tendían a tener niños cada cuatro años, el plazo más habitual del divorcio. Así elaboré la teoría del ciclo reproductor de 4 años. El índice de divorcios crece mucho, según la mujer es más independiente económicamente. Aunque no todos se separan. Hay matrimonios que duran toda una vida. El cerebro es un órgano muy flexible, y diferentes personas manejan esos sistemas cerebrales de forma distinta; unas forman un matrimonio para siempre y otras sienten gran cariño por su pareja, pero al tiempo pueden enamorarse de otro.”

“Creo que es muy posible sentir un profundo apego por una pareja con la que uno lleva mucho tiempo, y a la vez estar locamente apasionado por un amor romántico hacia otra persona distinta, y además sentirse atraído sexualmente por otros individuos. Estos tres sistemas cerebrales (lujuria, amor romántico y apego) no están bien conectados a nivel cerebral. Pero lo que sí creo que es imposible es sentirse locamente apasionado por un amor romántico hacia más de una persona al mismo tiempo. El amor romántico está asociado con la obsesión hacia una persona, y es imposible obsesionarse con dos personas a la vez.”


”El impulso sexual es diferente del amor romántico y es diferente del afecto. También creo que han evolucionado por razones diferentes. Creo que el amor romántico es el impulso verdadero, porque emana de este cerebro primitivo y es más fuerte que el impulso sexual. El impulso sexual evolucionó para que saliéramos a buscar a nuestras parejas. Cuando estamos locamente enamorados, queremos irnos a la cama con nuestra pareja, pero lo que realmente queremos es que nos llame por teléfono, que nos invite a cenar, y se crea una unión emocional. De hecho, una de las características principales del amor romántico es el deseo de contacto sexual… y de exclusividad sexual. Cuando nos acostamos con alguien y no lo amamos, no nos importa realmente si también se acuesta con otros. Pero cuando nos enamoramos, pasamos a ser realmente posesivos. El amor romántico es muy peligroso. Lleva consigo una gran felicidad y una gran tristeza. Cuando se nos rechaza estando enamorados, hay personas que pueden matarse, o matar a otra persona.”

”El amor y el odio son muy parecidos. La indiferencia es su contrario.Y hacemos las dos cosas: amamos a la persona y la odiamos al mismo tiempo.Y aquello por lo que suspiramos es la indiferencia. De hecho, el amor y el odio tienen mucho en común.Cuando odiamos, concentramos nuestra atención tanto como cuando amamos.Cuando amamos o cuando odiamos, nos obsesiona pensar en ello.Tenemos una gran cantidad de energía, nos cuesta comer y nos cuesta dormir. El amor y el odio tienen mucho en común.”

“Cuando alguien ha sido rechazado, lo mejor es deshacerse de todo lo que le recuerde a esta persona, no llamarla ni contactarla nunca más, salir y hacer cosas que le distraigan. Eventualmente, la química cerebral del amor romántico irá amainando, tal y como sucede con el síndrome de cualquier adicción.“

”Creo que sí puede mantenerse vivo el romance. Lo más importante es hacer juntos cosas novedosas, que sean excitantes, llamativas, nuevas e incluso ligeramente peligrosas. Estas novedades excitantes elevan los niveles de dopamina en el cerebro y son capaces de estimular los sentimientos de romance. Por esto se explica que las vacaciones puedan resultar tan románticas.”


"Su amor no era sencillo. Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales."
Mario Benedetti

22 de febrero de 2012

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (8) Marie Colvin / Corresponsales de guerra

El asesinato de dos corresponsales de guerra occidentales (junto a las decenas de sirios de todos los días, claro), el francés Remi Ocklik y la estadounidense Marie Colvin, en la ciudad siria de Homs vuelve a poner en evidencia la peligrosa labor de los reporteros de prensa en los conflictos que asolan el mundo. Un artículo de Walter Oppenheimer sobre Marie Colvin y el reportaje "Corresponsales de guerra", con Olga Rodríguez (CNN+, Cuatro, Cadena Ser) Alfonso Rojo (Periodista digital), Juan Cobo (Televisa) y José Couso nos acercan a la impagable labor de estos profesionales de la información que se dejan el alma y la vida como testigos incómodos e imprescindibles de las injusticias y crueldades de la guerra.


"Cuando llegaban los demás, ella ya estaba allí"

Walter Oppenheimer / El País - Londres 22 Feb 2012

No eran ni su presencia física, ni su voz grave, ni siquiera el parche que cubría las heridas provocadas por la esquirla de mortero que le voló el ojo izquierdo hace más de un decenio en Sri Lanka lo que de verdad imponía de Marie Colvin. Lo que de verdad impresionaba de ella eran sus crónicas desde primera línea, esos relatos periodísticos en los que explicaba con crudeza las injusticias de la guerra.
Miembro de una peculiar casta de mujeres reporteras de guerra, Colvin murió el martes con las botas puestas: le alcanzó uno de los obuses lanzados por las fuerzas de Bachar el Asad en el barrio de Bab Amro, en la ciudad de Homs, convertida en el centro del martirio de la oposición siria. Dicen las agencias que murió cuando ella y otros compañeros intentaban huir del improvisado centro de prensa montado por la oposición a El Asad para facilitar la tarea de quienes intentaban explicar al mundo los horrores de estos días.
Junto a ella murió el fotógrafo francés Remi Ochlik, de 28 años. Otros tres reporteros resultaron heridos: Paul Conroy, el fotógrafo británico que trabajaba en ese momento con Colvin para el Sunday Times, la reportera de Le Figaro francés Edith Bouvier, y una periodista estadounidense no identificada que estaría en estado muy grave.
Marie Colvin, que estuvo casada con Juan Carlos Gumucio, otro mítico corresponsal de guerra que durante muchos años trabajó para EL PAÍS y que falleció hace 10 años en su Bolivia natal, había denunciado apenas horas antes la masacre de Homs en unas declaraciones a la BBC y a CNN en las que definió como “absolutamente enfermiza” la carnicería de Homs. “Hoy he visto como moría un bebé. Absolutamente horroroso. No hay más que proyectiles, misiles y tanques disparando en las áreas civiles de esta ciudad y es algo simplemente implacable”, explicaba.
De edad imprecisa entre los 50 y los 60, Marie Colvin nació en Oyster Bay, en el Estado de Nueva York, pero se consagró como periodista de guerra en el Sunday Times, con el que empezó a trabajar en 1986 y con el que ha cubierto todo tipo de conflictos, desde Kosovo a Chechenia y por todo el mundo árabe.
En 2010, cuando pronunció unas palabras en el homenaje a 48 periodistas británicos fallecidos en las trincheras, explicó de alguna manera la razón de ser de esta casta tan especial y esencial del oficio periodístico. Un homenaje celebrado en la iglesia de Saint Bride, junto a Fleet Street, centro espiritual del periodismo londinense. “A pesar de los videos que vemos del Ministerio de Defensa o del Pentágono y de todo ese lenguaje aséptico describiendo las bombas inteligentes y la precisión de los ataques, la escena sobre el terreno es sorprendentemente semejante desde hace cientos de años. Cráteres. Casas quemadas. Cuerpos mutilados. Mujeres llorando por sus hijos y sus maridos. Hombres llorando por sus esposas, sus madres, sus hijos”, relató.
“Nuestra misión es informar sobre esos horrores de la guerra con precisión y sin prejuicios. Siempre tenemos que preguntarnos si el nivel de riesgo que corremos es parejo al interés de la historia que queremos contar. Distinguir entre lo que es valentía y lo que es bravuconería”, dijo entonces. “Nunca ha sido más peligroso ser correponsal de guerra porque ahora los periodistas en zona de combate se han convertido en un objetivo primordial”, denunció, intuyendo quizás su propia muerte.
Su muerte ha provocado una catarata de elogios hacia su persona. “Ha sido una de las corresponsales de más extraordinarias de su generación”, la ha definido Rupert Murdoch, propietario del Sunday Times. “Es un terrible recordatorio de los riesgos que corren los periodistas al intentar informar al mundo de lo que está ocurriendo en Siria”, ha sintetizado el primer ministro británico, David Cameron, en los Comunes. “Era una figura extraordinaria en la vida del Sunday Times, empujada por una pasión por cubrir las guerras con la creencia de que lo que ella hacía importaba a la gente. Creía profundamente en que la información puede mitigar los excesos de los regímenes brutales y alertar a la comunidad internacional. Pero, por encima de todo, como hemos visto en sus crónicas de la semana pasada, sus pensamientos estaban con las víctimas de la violencia”, ha proclamado su director en el Sunday Times, John Witherow.
Quizás el mayor elogio llegó por boca de quienes competían con ella sobre el terreno: “Cuando llegaban los demás, ella ya estaba allí o ya se estaba marchando de allí…”.
Corresponsales de guerra

Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (8) Vida y muerte de Stefan Zweig


Se cumplen 80 años de la muerte por suicidio, junto a su mujer Lotte, de Stefan Zweig, escritor austriaco enormemente popular en su época, en sus facetas de novelista, ensayista y biógrafo. Su humanismo, capacidad narrativa, la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante.

Zweig era un apasionado de la cultura y la civilización que fue perseguido por el nazismo, del que huyó para terminar estableciéndose en Petrópolis, Brasil, donde acabaría suicidándose, junto a su querida esposa Lotte, el 22 de febrero de 1942, tras ver Europa "destruyéndose a sí misma". Nos quedan sus magníficos libros, "El mundo de ayer", "Amok", "Momentos estelares de la Humanidad", entre otros, que nos recordarán para siempre la gran talla humana y literaria de este escritor ejemplar, otra víctima más del fascismo que asoló
nuestro continente. Su muerte nos habla de la nefasta fatalidad de un mundo donde el mal parece siempre jactarse de sus victorias, y donde el bien da la impresión de ser siempre derrotado, pero al mismo tiempo, la pervivencia, ocho décadas después, de su obra nos confirma que lo bueno y lo noble supera con el tiempo a la fatalidad y a la desgracia. Les dejamos con la carta de despedida que envió a su ex-esposa Friderike antes de suicidarse y una buena aproximación a su biografía encontrada en el blog El club de las serendipias. Stefan Zweig y Lotte, huyendo de un mundo en descomposición, unidos en un último abrazo, en el amor y la muerte.


Carta a su primera esposa Friderike:

Querida Friderike, cuando recibas esta carta estaré mucho mejor. En Ossining me viste mejor y más calmado, pero mi depresión ha empeorado, me siento tan mal que ya no puedo concentrarme en mi trabajo. A ello se suma la triste certeza – la única que tenemos – de que esta guerra ha de durar todavía años y de que pasará mucho tiempo antes de poder regresar a nuestra casa. Ciertamente me ha gustado estar en Petrópolis pero echo de menos los libros, que me son indispensables para mi trabajo. En cuanto a la soledad, que inicialmente aportaba un notable apaciguamiento, se ha transformado en un pesar… También la idea que mi obra mayor, el Balzac, no podrá terminarse nunca puesto que no tengo la perspectiva de dos años de trabajo sin interrupciones, y los libros necesarios para la documentación serían difíciles de conseguir. Y finalmente está la guerra, esta guerra que nunca termina, que todavía no ha alcanzado su peor momento. Soy demasiado débil para aguantar todo esto, y la pobre Lotte no lo ha tenido fácil conmigo, sobre todo porque su salud ha empeorado también.
Tú tienes a tus hijos y con ello una tarea en la vida; tú tienes intereses varios, una inquebrantable energía. Estoy seguro de que alguna vez vivirás mejores tiempos y comprenderás por qué mi pesimismo me ha impedido aguantar más. Te escribo estas líneas en mis últimas horas. No te puedes imaginar cuán aliviado me siento desde que tomé esta decisión. Dales recuerdos cariñosos a tus hijos de mi parte y no sufras, recuerda siempre cómo he admirado a Joseph Roth o a Rieger que supieron evitar el sufrimiento.
Ten coraje, ahora sabes que estoy tranquilo y feliz.
Con mi amor y amistad, Stefan.

Stefan Zweig, apuntes de una biografía

El joven Stefan con su hermano Alfred
Hijo de una familia acomodada de industriales de origen judío, Stefan Zweig, el segundo de dos hermanos, nace en Viena en 1881- “En ninguna otra ciudad europea el afán de cultura fue tan apasionado como en Viena, cultura promovida, alimentada e incluso creada por su comunidad judía”- y vive allí hasta el final de la I Guerra Mundial, asistiendo a la desmembración del Imperio Austro Húngaro, suceso que a Zweig le produjo la sensación de que todo un ideal de vida, un mundo ordenado, “el mundo de la seguridad”, finiquitaba.

Eran tiempos apacibles, escribe Zweig en los que ser joven “constituía un obstáculo para cualquier carrera y tan solo la vejez se convertía en un ventaja”, lo que explica que la escuela tuviera un carácter marcadamente autoritario y que el joven estuviera sujeto a la familia, mientras fuera palpitaba una ciudad llena de atractivos sugerentes, teatros, museos, librerías, universidad, música... Los jóvenes de su generación “parecían poseer una especie de fiebre de saber y conocer todo lo que se producía en en ámbito de las artes y la ciencia”, sobre todo, “leíamos, leíamos mucho, todo lo que caía en nuestras manos” para conocer las novedades, aunque “la mejor academia el lugar donde mejor se informaba uno de todas las novedades era el café”.
Stefan Zweig (de pie) ya adolescente,
con su hermano Alfred
A los 16 años de edad, Stefan, conocía todas las poesía de Baudelaire y Whitman y era un entusiasta de la obra naciente de Valery y Rilke. Como todos los jóvenes cultos de su tiempo despreciaba el deporte, una “pérdida de tiempo”, y rehuía medrosamente el problema de la sexualidad, “porque cualquier forma de amor libre o extramatrimonial iba en contra de la decencia burguesa... que daba , por un lado, por hecho la existencia de la sexualidad y su desarrollo natural en privado, y, por otro, no quería reconocerla bajo ningún concepto en público”. Para canalizar la enojosa sexualidad extramatrimonial -la de los hombres, se entiende, porque las mujeres tenían que llegar al matrimonio “no solo con el cuerpo intacto sino con el espíritu puro”, estaba la prostitución, un oficio reglamentado como cualquier otro, de enorme expansión en la Europa anterior a la Gran Guerra.
Esta época de gloriosa juventud es resumida así por el autor: “como ciudadanos gozamos de mas libertad que la generación actual [el libro se escribió en 1941 y se publicó en 1944] … podíamos dedicarnos a nuestro arte predilecto, seguir nuestras inclinaciones intelectuales, moldear nuestra vida privada de un modo mas individual y personal.... teníamos, en verdad, inmensamente mas libertad individual y no solo la amábamos sino que también la utilizábamos.. teníamos el sentido de la libertad y seguridad en uno mismo”.

Durante los años siguientes, previos al estallido del conflicto bélico, Zweig es un poeta y narrador con aires bohemios que viaja a París, la ciudad de la eterna juventud “quien de joven pasa allí un año guarda de ella un recuerdo incomparable de felicidad a lo largo de su vida” y a Bélgica, donde conoce a uno de sus ídolos, el poeta Emile Verhaeren (1855-1916), uno de los principales fundadores del modernismo “Émile Verhaeren fue el primer poeta francés que intentó dar a Europa lo que Walt Whitman dio a América: una declaración de fe en la época, en el futuro”. También conoció durante la misma época a León Bazalgette y al “silencioso, enigmatico e invisible” Rainer María Rilke (1875-1926) cuyo retrato humano y de escritor traza con mano maestra en la evocación de hasta los mas pequeños detalles de su extraña personalidad, “me parece maravilloso que hayamos tenido entre nosotros a semejantes poetas”. A través de Verhaeren conoce a Auguste Rodin (1840-1917), “los grandes hombres son también lo mas amables y a la vez los que viven de forma mas sencilla”.

De París pasó a Londres donde no llega aclimatarse del todo y de allí a Italia, España , Bélgica, Holanda “a medida que cambia la distancia de la patria, también cambia la medida interior de las cosas”, América “en todo lo referente a cultura los americanos iban muy a la zaga de nuestra Europa”, África, India, sin dejar de ser, como apunta Luis Antonio de Villena, “un señorito protegido por el dinero familiar” y teniendo siempre un apeadero en Viena, lugar de descanso y trabajo para los intervalos entre viajes.

Reconstruyendo la atmósfera espiritual de estos años anteriores a la primera Guerra Mundial, Zweig, viajero empedernido, observa como un periodo de prosperidad se hacía notar en todas la ciudades de Europa:

“las calles eran mas anchas, los comercios mas lujosos y elegantes... por doquier surgían nuevos teatros, bibliotecas y museos... comodidades como el cuarto de baño y el teléfono, que antes eran privilegio de unos pocos, llegaban a los círculos pequeño burgueses y desde que se había reducido la jornada laboral, el proletario había ido subiendo desde abajo para participar, por lo menos, en las pequeñas alegrías y comodidades de la vida. El progreso se respiraba por doquier... pero no solo las ciudades, sino también las personas se hicieron mas bellas y mas sanas gracias al deporte, a una mejor alimentación a la jornada laboral mas corta y aun contacto más íntimo con la naturaleza.. Viajar era más barato y más cómodo... la bicicleta, el automóvil y los ferrocarriles eléctricos habían acortado las distancias y habían dado al mundo una sensación de espacio... ya nadie, salvo los muy pobres, se quedaban en casa los domingos”.

Esto mundo que parecía presagiar una nueva aurora saltó hecho añicos cuando el 28 de julio de 1914 sonó un disparo fatal en Sarajevo.: “si reflexionamos con calma, nos preguntamos por qué Europa fue a la guerra del 14, no hallaremos ningún fundamento razonable, ni un solo motivo”. Los pueblos obedecieron a sus superiores y fueron la guerra con la fe ciega de que el sacrificio era inevitable.

La vida cosmopolita que llevara y la desconfianza hacia los políticos vacunó a Zweig de cualquier entusiasmo patriótico, -“la guerra necesita de un estado de exaltación sentimental, exige entusiasmo por la causa propia y el odio al enemigo”- sin que el enorme y trágico conflicto bélico hiciera tambalear su convicción en la necesaria unidad de Europa.

Refugiado en sí mismo, con la única complicidad de Rilke durante un tiempo antes del marchar este al extranjero, Zweig vive solo en su patria, emboscado como traductor y corrector de estilo en una biblioteca. Un artículo “A los amigos de la tierra extraña” publicado contra todo pronóstico en un periódico alemán, le trae desde Suiza el aliento amigo de Romain Rolland (1866-1944) pacifista militante, quien le insufla los ánimos suficientes para luchar con la palabra contra los horrores de la guerra. Escribe su drama “Jeremías”, alegato en pro del pacifismo, y lo estrena en Zurich en 1918.
Friederike Maria von Winternitz
primera esposa de Zweig
Tras el hundimiento de los Habsburgo, Stefan Zweig, quien nunca en esta obra que comentamos habla de su vida privada, pero del cual sabemos que para entonces estaba casado con su primera mujer, Friderike, la cual tenia ya dos hijos de un primer matrimonio, se va a vivir a una gran casa en Salzburgo que había comprado durante la guerra.

La posguerra era ya algo muy diferente. El mundo ya no era el mismo de antes de la guerra. “Toda una generación de jóvenes había dejado de creer en sus padres, en los políticos y en los maestros: leía con desconfianza cualquier decreto, cualquier proclama del Estado”. La inflación, mas persistente en Alemania que en Austria, duró hasta 1923: “nada envenenó tanto al pueblo alemán, nada encendió tanto su odio y lo maduró tanto para el advenimiento de Hitler como la inflación”. Convertida en una época de locura, en toda Europa se habían alterado los valores y no solo los materiales.
A partir de 1924, la vida personal de Stefan Zweig se vio recompensada con la llegada de un huésped inesperado: el éxito. Durante los años 20 y primeros 30 del siglo, Zweig se convierte en una celebrado autor de best-sellers, que rápidamente se traducen a todos los idiomas europeos: la serie ”Constructores del mundo”, sus novelas cortas como “Amok” o “Cartas de una desconocida”, sus famosos “Momentos estelares de la Humanidad” (de lectura obligatoria en las escuelas), y especialmente sus trabajadas biografías de personajes célebres: “para la biografía de María Antonieta examiné realmente todas y cada una de las cuentas para comprobar sus gastos personales, estudié todos los periódicos y panfletos de la época y repasé todas las actas del proceso hasta la última linea”.

Resulta interesante la explicación que da el autor sobre su proceso creativo de escritura:

“En realidad escribir me resulta fácil y lo hago con fluidez; en la primera redacción de un libro dejo correr la pluma a su aire y fantaseo con todo lo que me dicta el corazón... en cuanto termino de poner en limpio el primer borrador de un libro, empieza para mi el trabajo propiamente dicho, que consiste en condensar y componer, un trabajo del que nunca quedo suficientemente satisfecho de una versión a otra... Este proceso de condensación y a la vez de dramatización se repite luego, una, dos o tres veces en las galeradas; finalmente se convierte en una especie de juego de cacería: descubrir una frase, incluso una palabra, cuya ausencia no discriminaría la precisión y a la vez aumentaría el ritmo. Entre mis quehaceres literarios, el de suprimir es en realidad el mas divertido”.

Los años entre 1924 a 1933 fueron una época relativamente tranquila para Europa “viajábamos, ensayábamos, volvíamos a descubrir Europa, el mundo... con capacidad de influencia y eficacia podía hacerse propaganda de lo que desde hacia años se había convertido en la idea fundamental de mi vida; la unión espiritual de Europa”. Salzburgo, donde reside Zweig quien por estos años visita Rusia y otros países, se había convertido en la capital artística no solo de Austria sino del mundo. Los mas famosos escritores, músicos, pintores, autores eruditos de todas las partes del globo le visitan y son sus huéspedes y contribuyen a incrementar la gran colección de autógrafos había venido reuniendo (y comprando) de los grandes maestros de todos los tiempos.

Y así trascurrieron mas años, trabajando y viajando, aprendiendo, leyendo, coleccionando y disfrutando de todo ello... hasta que llegó Hitler “sabía engañar tan bien a fuerza de hacer promesas a todo el mundo, que el día que llegó al poder, la alegría se apoderó de los bandos mas dispares” y aniquiló la vida literaria en Alemania. Las obras de autores no arios quedaron prohibidas y el nombre de Stefan Zweig, como el de otros muchos, fue proscrito.

Cuando en 1934, la policía registró su casa “en aquel entonces, a principios de 1934, un registro domiciliario era una afrenta espantosa”, Zweig se dio cuenta de que Austria estaba perdida y empezó a preparar su salida del país, “para mi la libertad es lo mas importante del mundo”. Vivió en Londres “físicamente, no con el alma”, asistiendo preocupado a los acontecimientos previos a la II Guerra Mundial.

En 1936, de paso hacia América, invitado a dar unas conferencias, su barco hace escala en Vigo, en poder de los franquistas, y al ver de pie y formados ante el Ayuntamiento a “unos jóvenes guiados por curas y vestidos con sus ropas campesinas, traídos seguramente de los pueblos vecinos” y verlos de nuevo salir, al poco, vestidos de uniforme y con equipo de soldados, se pregunta:

¿quien organiza a estos jóvenes anémicos?, ¿quien los empuja a luchar contra el poder establecido?, ¿quien suministra y paga armas y equipos? Y así mismo responde: “era un poder nuevo que quería el dominio, el mismo poder que actuaba aquí y allá, un poder que amaba la violencia, que necesitaba de la violencia y que consideraba debilitadas y anticuadas todas las ideas que nosotros profesábamos y por las cuales vivíamos : paz, humanidad, entendimiento mutuo... que se aprovechaban del idealismo ingenuo de los jóvenes para su poder y sus negocios."

Con Lotte, su segunda esposa.
En 1938 se produce la anexión de la República austríaca al Reich, ante la pasividad internacional. Hitler se convirtió en dueño y señor de su ciudad y Zweig, privado de pasaporte austríaco hubo de solicitar de las autoridades inglesas un pasaporte de apátrida. Con la invasión de Polonia en 1939, “la misión mas íntima a la que había dedicado toda la fuerza de mi convicción durante cuarenta años, la unión pacífica de Europa, había fracasado”. Zweig se traslada a estados Unidos y luego a Argentina y Brasil.

El resto de su vida no está en este libro, pero no podemos dejar de contarlo. A punto de cumplir los sesenta años, aunque no le faltaban editores ni lectores, su fina y delicada sensibilidad no fue capaz de asimilar tanto desastre y el 22 de febrero de 1942 se suicidó con barbitúricos, junto con su segunda mujer, Lotte, en su piso de la Rua Gonçalves Dias, en Petrópolis, cerca de Río. La pareja había preparado todo minuciosamente como para no molestar a nadie: dejaron dinero para pagar el alquiler y los sueldos de los empleados, dispuesto su testamento, instrucciones precisas de lo que debía de hacerse con sus cosas, quien debía ocuparse de su perro, los últimos textos corregidos y listos para ser publicados y un montoncito de cartas de despedida debidamente ensobradas y franqueadas, La imagen de ambos, abrazados en su lecho de muerte, todavía impresiona.

En una nota de despedida encontrada junto al cadáver del escritor, escribió: ".. Mis fuerzas están agotadas por los largos años de peregrinación sin patria. Así, juzgo mejor poner fin, a tiempo y sin humillación, a una vida en la que el trabajo espiritual e intelectual ha sido fuente de gozo, y la libertad personal, mi posesión mas preciada. ¡Saludo a mis amigos! Quizá ellos vivan para ver el amanecer tras la larga noche. Yo estoy demasiado impaciente y parto solo".

Como escribe Rosa Montero, lo verdaderamente importante no es es ese acto final de una persona que sin duda creyó que su vida y su mundo estaban agotados, sino que, pasado el tiempo y de ahí la renovada actualidad de su mensaje, Zweig tenía razón en reivindicar su derecho a vivir en paz en un territorio europeo civilizado y abierto al mundo. La suya fue, en los atribulados años de la guerra, una luz en medio de las tinieblas.

© Manuel Martínez Bargueño

http://manuelblascuatro.blogspot.com

Octubre, 2010

Concreciones (58) Secuoya

Nick Nichols (National Geographic)

21 de febrero de 2012

Vocabulario Fundamental. Cerebro e Inteligencia (6) Aprender a ser geniales

Seguimos recurriendo a nuestros favoritos, esta vez Tres14 y el filósofo José Antonio Marina, para intentar comprender más sobre el pensamiento de los grandes genios, a los que no les basta su talento para desarrollar el enorme potencial de sus mentes conspicuas, sino que lo logran a través el esfuerzo y trabajo diarios, mayores que la media. Como explica Marina, el genio no sólo ha de nacer sino también hacerse, pues para alcanzar el nivel de dominio propio de un experto de categoría mundial, en el campo que sea son necesarias al menos 10.000 horas de práctica o estudio de esa materia. Alcanzar la genialidad en algo es pues un largo camino, en el que se ha de unir una determinación y fe en el trabajo tan imprescindibles como la inteligencia para la génesis del pensamiento genial.


Diez mil horas para ser un genio

José Antonio Marina - La Vanguardia 29/07/2011

Diez mil es el segundo número mágico de la psicología. El primero en orden de descubrimiento fue “7+(-2)”. Lo descubrió George Miller e indica que el espacio de nuestra conciencia o de nuestra memoria inmediata sólo puede albergar entre cinco y nueve datos. Un número de teléfono está justo en el límite. Luego se descubrió que nuestra inteligencia es muy astuta, y que puede albergar más información chunkineando, palabra que me gustaría lanzar, y que significa “agrupar para simplificar”. Recordar 3 y 8 ocupa dos plazas del garaje de la memoria, pero 38 sólo una. ¿Y el número “diez mil” a qué se refiere?

Al número de horas que hay que dedicar a una actividad para llegar a dominarla. La edad me permite constatar que la psicología está sometida a modas. Hubo una época, heredera del romanticismo, en que la genialidad era un don de los dioses o de la Naturaleza, así, con mayúsculas, o de la locura. Luego, de una manera más prosaica, se atribuyó a la genética. Ahora, la balanza se inclina en dirección contraria. El esfuerzo, la tenacidad, el entrenamiento toman la delantera. La genialidad es una larga paciencia. Tal vez los primeros estudios que intentaron demostrarlo científicamente fueron los de K. Anders Ericsson en la Academia de Música de Berlín. Preguntó a los alumnos de violín excepcionales, a los medianos y a los peores cuántas horas practicaban. Los intérpretes de élite ensayaban muchas más horas. A los 20 años, habían acumulado ya sus diez mil horas. Hicieron después la misma prueba con pianistas profesionales y aficionados. Sucedía lo mismo. No había genios veloces. El neurólogo Daniel Levitin comenta: “La imagen que surge de tales estudios es que se requieren diez mil horas de práctica para alcanzar el nivel de dominio propio de un experto de categoría mundial, en el campo que sea”.

Los estudios sobre los grandes maestros de ajedrez confirman esa duración del aprendizaje. Michael Howe y Harold Schonberg han comprobado, al estudiar la precocidad de Mozart, que también cumple la ley. Durante toda su infancia y adolescencia trabajó como una mula. Bill Gates había conseguido pasar diez mil horas delante de un ordenador –lo que en ese momento era dificilísimo– antes de cumplir los 20 años. Einstein dijo: “No soy tan inteligente. Es que peleo con los problemas mucho más tiempo”. Cuando le preguntaron a Newton el secreto de su creatividad científica, respondió: “Noctedieque incubando”, dándole vueltas de día y de noche. Por su parte, la genética también se bate en retirada. No es un destino tan férreo como se pensaba. Avanza la epigenética, que se basa en el hecho innegable de que la expresión de los genes se da en interrelación con el entorno.

Es fácil comprobar que los grandes creadores tienen una colosal energía. Los antiguos los llamaban enérgoumenoi, hiperenergéticos. Todo esto me interesa mucho, sobre todo ahora que estoy revisando lo que se sabe acerca de la motivación, de la movilización y dirección de nuestra energía mental. Nuestra inteligencia es un prodigioso mecanismo para captar, elaborar y producir información. Pero vale muy poco si no está impulsada por una poderosa energía que mantenga su esfuerzo y la lance hacia metas altas y valiosas. El viejo Spinoza tenía razón: “La esencia del hombre es el deseo”. Y también la tenía el más viejo aún Agustín de Hipona: “Cada uno es lo que ama y cómo lo ama”. Sospecho que aquí está el secreto de la gran pedagogía. Todos los genios son amantes entusiastas de lo suyo... al menos durante diez mil horas.


Tres14 - Aprender a ser geniales


Albert Einstein está considerado el genio por antonomasia del siglo XX y uno de los grandes de todos los tiempos. Hace 100 años revolucionó la Física con sus teorías. Su conocimiento no es el único, pero abrió la puerta a la modernidad, al siglo XX y a la vida tal y como la conocemos hoy. Los avances de la Humanidad se producen a partir de las ideas de estos hombres geniales, o a las ideas geniales de algunos hombres que han invertido mucho tiempo y trabajo para ver más allá de su tiempo.

El genio, ¿nace o se hace? El cerebro de Albert Einstein ha sido a menudo un tema de investigación. Los científicos aún lo conservan esperando encontrar en él algún dato que explique la alta capacidad del padre de la teoría de la relatividad. Ciertamente, hay factores genéticos que determinan la inteligencia del individuo. También es verdad que nuestro cerebro, donde residen nuestras capacidades intelectuales entre otras, es de una plasticidad sorprendente y capaz de ser moldeado según la información y el uso que le demos. Con entrenamiento, un cerebro normal puede desarrollar habilidades propias de un genio. En cambio, sin ese entrenamiento, hasta un cerebro extremadamente inteligente puede atrofiarse. Uno de los retos de la neurociencia es saber más sobre estos procesos neuronales. ¿Cómo es biológicamente nuestra inteligencia? ¿Cómo funciona el aprendizaje o la memoria? ¿Cómo pensamos? Con Mara Diersen hablamos de las bases genéticas de la inteligencia; Javier de Felipe, Juan Lerma y Santiago Canals nos ayudan a comprender mejor el cerebro y cómo es biológicamente la capacidad intelectual; y con Elisa Álvarez analizamos los matices psicológicos de una figura genial.

Y además en este programa hablamos de:

Nikola Tesla es un genio indiscutible; el record Guinness de coeficiente de inteligencia lo tiene el coreano Kim Ung-Yongn; hay investigadores que creen que el cerebro ya ha llegado a sus límites; el último concurso mundial de cálculo mental lo ganó una niña de 11 años; el cociente intelectual varía con los años; de niño, el Nobel de Física William Shockley fue excluido de un estudio sobre genios porque su coeficiente era demasiado bajo.