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30 de noviembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (4) ¿La decadencia del periodismo?

Para nuestra cuarta entrada sobre el periodismo y los periodistas publicamos un estupendo artículo de una de nuestras secciones fetiche, La Contra, de La Vanguardia. En ella se entrevista a Paddy Coulter, veterano periodista británico que nos habla de la decadencia de su profesión en tiempos de Internet y del auge del auge de un pseudoperiodismo que ha evolucionado hacia un sensacionalismo perverso y manipulador instaurado por personajes tenebrosos y delictivos como Rupert Murdoch y sostenido por millones de consumidores de chismorreos y naderías informativas.

Porque el buen periodismo, profesional, independiente e inquisitivo es esencial para la democracia, abogamos porque logre adaptarse y resistir estos tiempos convulsos, pues como dice Paddy Coulter
"un político corrupto prefiere blogueros a periodistas", algo con lo que estamos de acuerdo. Adjuntamos el reportaje de Informe Semanal "Murdoch, el magnate en el banquillo" sobre el todopoderoso magnate australiano, el escándalo de las escuchas ilegales (que a muchos no importaba cuando se realizaba a actores y futbolistas) y los delictivos manejos de su imperio mediático sobre la verdad y sobre la policía y la clase política británica.

"Un político corrupto prefiere blogueros a periodistas"

La Contra - Lluís Amiguet
 

Paddy Coulter, investigador del futuro del periodismo y director de Oxford Global Media Tengo 65 años; fui periodista en la BBC y Channel 4 hasta hacerme investigador en Oxford. Nací en Belfast. Casado, dos hijos a quienes habitué a leer prensa: la universidad diaria. En la era digital sólo quedará un periodista de cada tres. Colaboro con el Col·legi de Periodistes.

Indignos del nombre


No todo lo que se publica es periodismo. Coulter niega esa dignidad a The Sun y me lee la portada: "Frankie (de Gran Hermano) quiere montarse un trío". Tacha de "chorizos no periodistas" a los empleados de Murdoch en The News of the World que pincharon los móviles de famosos y realeza. No hubo indignación general por las intimidades violadas de esos vips, pero sí cuando manipularon el buzón de voz de una niña que había sido asesinada. Pero The Sun sigue ganando millones, mientras la prensa de calidad languidece. Y Coulter denuncia otro escándalo silencioso: "La inmensa tragedia de Darfur fue cubierta para todo el planeta por sólo ocho –estos, sí– periodistas".
Caen las ventas de periódicos, las audiencias de televisión y la publicidad. Miles de periodistas pierden sus empleos. Esperamos ver reducido su número a un tercio de los actuales. Un investigador de Columbia los considera "en extinción".
¿No volverán a contratar a periodistas cuando mejore el ciclo económico?
No es una cuestión de ciclo, sino un cambio de modelo de negocio en el que el oficio de periodista tiene difícil encaje. Así que si su hijo le dice que quiere ser periodista, dígale que se haga relaciones públicas –la segunda industria de Gran Bretaña y en aumento–, con lo que tendrá más futuro y sueldo.
¿Qué hay de malo en las PR?
Está bien que haya relaciones públicas, el problema es que sólo haya relaciones públicas. Y no es un problema sólo de los periodistas, sino de los ciudadanos: las democracias vamos camino de no tener más fuentes de información que las interesadas. Y eso incluye a las que sirven a los gobiernos.
¿Por qué?
Se ha roto el contrato social por el que los grandes medios interpretaban la realidad con buen periodismo para las clases medias que, a cambio, pagaban una cantidad ínfima y aceptaban ser receptores de la publicidad.
¿Qué ha pasado?
Los diarios, más que de su venta, vivían sobre todo de la publicidad. Y la publicidad y los contenidos se están separando. Antes, usted leía el diario y de paso recibía publicidad sobre pisos. Hoy, usted busca información en una web y, si se quiere comprarse un piso, busca datos sobre pisos en otra web. Esa publicidad desaparece del diario.
¿De qué vivirá, si sobrevive, la prensa?
Eso investigamos en Oxford. La información como negocio comenzó siendo sólo económica –palomas mensajeras traían noticias de la guerra antes de la apertura de la bolsa– o ideológica, porque muchos periódicos empezaron siendo de partido.
¿Y volvemos a los orígenes?
Los empresarios de la información se acostumbraron a vivir de la publicidad y durante siglo y medio les funcionó. Tanto, que no se han molestado en buscar alternativas.
¿Y qué propone usted ahora?
Lo que vemos es que la prensa económica global sigue siendo rentable. En cuanto a la prensa generalista, para compensar la caída de ingresos, tal vez vuelva a recurrir a la rentabilidad ideológica, como en sus inicios.
¿Volvemos al periodismo de trinchera?
Al conseguir publicidad, los medios que empezaron sirviendo a lobbies y partidos se independizaron de ellos para lograr más audiencia y más anuncios. Ahora la tentación es hacer el recorrido a la inversa y volver a representar sólo a un lobby o a un partido que pague lo que pagaban los anunciantes.
¿No se podrá ejercer el buen periodismo en blogs, Twitter, webs...?
Todo eso es estupendo. Pero si yo fuera un político corrupto o una industria que envenena el agua, dormiría mucho más tranquilo sabiendo que mi único enemigo en potencia son unos cuantos blogueros por libre.
También son necesarios.
Pero sólo los grandes medios tienen prestigio, influencia y difusión para actuar como contrapoder de un gobierno corrupto o equivocado. Sin ellos, la democracia sólo depende de la ética de sus gobernantes.
Que suelen perderla si no les vigilamos.
Además, ¿cómo explicar al ciudadano asuntos complejos pero cruciales, como la crisis de deuda? Sólo periodistas capaces de divulgar sin vulgarizar y de profundizar sin aburrir cumplen esa misión democrática. Periodistas libres de un medio independiente.
Una misión tan necesaria como difícil.
O tal vez vayamos hacia unos pocos medios de élite para un público rico y educado capaz de pagarlos a cambio de tener las claves de cada noticia. El resto deberá conformarse con webs de noticias basura gratuitas.
Los diarios llevamos años ya mudándonos poco a poco a internet.
Por eso, los mejores diarios viven una paradoja: tienen más lectores que nunca, pero también menos ingresos que nunca...
¿Cómo convertir lectores gratis en ingresos que financien buen periodismo?
The Guardian apuesta por la globalización. Ahora por su publicidad en internet cobra una décima parte que por la de su edición de papel. Pero confía en lograr millones de lectores –han enviado a sus mejores plumas a Estados Unidos– hasta conseguir que haya un vuelco y acabe siendo al revés.
Tienen un idioma global: el inglés.
Ustedes tienen el español y podrían aprovechar el enorme tirón de Latinoamérica.
Un diario también es una seña de identidad: el cómplice de una comunidad.
Por eso existe el modelo de valla. Usted entra en la web y topa con una valla que le pide dinero por contenidos. Pero apenas un cinco por ciento sigue y paga. La inmensa mayoría lo deja y busca contenidos gratis.
¿No hay diarios de valla rentables?
Los grandes diarios económicos globales, como The Financial Times y The Wall Street Journal, ya son muy rentables en la red. Con muchos menos lectores –nos tememos que hinchan sus cifras–, en Gran Bretaña The Times y The Sunday Times de Murdoch también ensayan ese camino.
¿Y qué creen que pasará?
De momento estamos muy atentos al auge de las tabletas: iPads y similares, porque los lectores que las usan sí aceptan pagar. Esas tabletas están siendo un respiro.

Informe Semanal - Murdoch, el magnate en el banquillo



El escándalo de las escuchas ilegales del News of the World, ha reabierto el debate sobre dónde deben marcarse los límites para la prensa sensacionalista. Y ha destapado también, las relaciones, muchas veces poco transparentes, entre este tipo de prensa y la clase política o las fuerzas de seguridad.

La conmoción que vive el Reino Unido ha salpicado, esta semana, a la cúpula policial de Scotland Yard, con la dimisión de sus máximos responsables y acorrala a David Cameron, al que recuerdan su amigable relación con el hombre que controla el 37% de la poderosa prensa escrita. Además, esta semana se producía una comparecencia histórica en el parlamento británico, la de Rupert Murdoch, su hijo y la de la mano derecha del magnate, Rebeka Brooks para rendir cuentas por esta crisis, de consecuencias aún incalculables.

Irán en su laberinto (5) Pulp Fiction en Teherán

El último artículo de Ramón Lobo nos trae las convulsiones orquestadas por las autoridades iraníes en las que ha sido atacada la embajada británica en Teherán ante las medidas de presión financiera implementadas por los países occidentales, para intentar forzar al régimen de Ahmadineyad a abandonar su programa nuclear con fines militares. Estas recuerdan aquel 4 de noviembre de 1979 cuando unos quinientos estudiantes iraníes asaltaron la embaja estadounidenses comenzando aquella célebre crisis de los rehenes.

Mientras, en segundo plano a este desafío Israel duda si atacar antes de que los iraníes consigan tener operativo su poder nuclear, momento cercano a juzgar de muchos analistas. Comienzan a soplar los vientos de una guerra regional de incierto resultado que puede traer resultados catatróficos para la zona.

Pulp Fiction en Teherán

Ramón Lobo - El País 30 de noviembre de 2011
Hay imágenes que son un deja vu: las del asalto de la embajada británica en Teherán -consentidas por la policía iraní- recuerdan a la toma de la legación de Estados Unidos en 1979. Esta vez no hubo captura masiva y exhibición de rehenes; aunque el gesto es similar, los tiempos y los motores son otros. Para The Wall Street Journal es la consecuencia de las luchas internas en el régimen.

Al grito de "muerte a Inglaterra", cientos de estudiantes apoyados por los basiyis, milicia paramilitarizada experta en represión de manifestaciones, tomaron durante horas las instalaciones, quemaron vehículos y banderas, saquearon oficinas. Pero no está todo perdido: en el asalto, los estudiantes exhibieron iconos del 'Gran Satán' (es decir, de EEUU), como este fotograma de la película Pulp Fiction de Tarantino.
La prensa británica trata de restar transcendencia a lo ocurrido, incluso la sensacionalista. Solo el Mail on line habla de seis rehenes liberados después por la policía. El Telegraph sostiene que es un acto grave que hunde las relaciones entre los dos países. Massoumeh Torfeh escribe en The Guardian que la causa, la chispa, es el embargo bancario decretado por Londres.
Robert Fisk asegura en The Independent que las sanciones son la parte amable de las relaciones entre Irán y el Reino Unido. Jon Lee Anderson escribe en The New Yorker sobre los porqués del odio iraní a los británicos.

No fue un acto revolucionario ni espontáneo, sino uno concreto y programado de desafío, que sigue a un voto parlamentario, ante la presión internacional sobre el régimen de Irán y su programa nuclear. Son crecientes y visibles las amenazas y los movimientos de EEUU, Reino Unido e Israel que apuntan a que un ataque militar está sobre la mesa, que es una opción política. Le Monde titula con la amenaza de "graves consecuencias" lanzada desde Londres.
Haaretz publica hoy unas declaraciones de Meir Dagan, exjefe del Mossad, quien advierte: "Un ataque contra Irán provocará una guerra regional".

28 de noviembre de 2011

Un mundo mejor es posible (16) Christian Felber y la economía del bien común

Economía del Bien Común

La Economía del Bien Común es presentada por Christian Felber como una alternativa tanto al capitalismo de mercado como a la economía planificada. El proyecto parte de unos criterios generales pero deber ser un modelo abierto que debe construirse entre todos sus miembros.

Principios legales de la Economía del Bien Común

Según Felber muchas constituciones y normas legales recogen el principio según el cual la actividad económica debe servir a los intereses generales y en general al bien común o bien público (‘’common good’’ en inglés y ‘’Gemeinwohl’’ en alemán). Así, por ejemplo la Constitución de Baviera en su artículo 151 indica que:7 8

Toda actividad económica sirve al bien común.



Para Felber la implantación de la economía del bien común equivaldría a adaptar la economía real capitalista (en la que priman valores como el afán de lucro y la competencia) a los principios constitucionales que recoge, entre otras, la Constitución de Baviera.



Principios de la Economía del Bien Común



La economía del bien común se debe regir por una serie de principios básicos que representan valores humanos: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión, entre otros. Para los defensores de la economía del bien común, aquellas empresas a las que guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir, frente a los valores del lucro y la competencia actuales.

En la economía real actual se mide el éxito económico con valores o indicadores monetarios como el producto interior bruto y los beneficios que dejan fuera a los seres humanos y al medio en el que vivimos. Estos indicadores no nos dicen nada sobre si hay guerra, se vive en una dictadura, si sobreexplotamos el medio, si se respetan los derechos humanos, etc. De la misma manera que una empresa tenga beneficios no nos indica nada sobre las condiciones de sus trabajadores ni sobre lo que produce ni cómo lo produce.

El balance del bien común mide como una empresa vive: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica, la democracia con todos sus proveedores y clientes. Por ejemplo, si la empresa promueve la esclavitud infantil, si hay desigualdad entre hombres y mujeres, si las rentas de los trabajadores están diferenciadas… Finalmente, la evaluación de esos valores podrá permitir al consumidor escoger los productos. Felber propone un límite a la propiedad privada y a la herencia.

Aquí presentamos los 20 puntos centrales:

1. La economía del bien común se basa en los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones: confianza, cooperación, aprecio, democracia, solidaridad. Según recientes investigaciones científicas conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad de los seres humanos.

2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las reglas del juego de afán de lucro y competencia por cooperación y contribución al bien común: Empresas que practican la cooperación serán recompensados. En cambio, el comportamiento competitivo conlleva desventajas.

3. El éxito económico no es medido por indicatores monetarios como el beneficio financiero o el BIP, sino con el balance del bien común (a nivel de empresas) y el producto del bien común (a nivel de sistema). El balance del bien común se convierte en el balance principal de todas las empresas. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. Mejorando los resultados del balance del bien común de las empresas en una economía nacional, mejorará el producto del bien común.

4. Las empresas con buenos balances del bien común disfrutarán de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública y a la hora de reparto de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado se verá, por tanto, más favorecida para actores éticos y sus productos y servicios, que los de los no-éticos, indecentes y no ecológicos.

5. El balance financiero será el balance secundario. El beneficio financiero pasa de ser fin a ser medio. Éste sirve sólo para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: Aportación al bien común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para: inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas, bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (éstos dejarán de existir), o aportaciones a partidos políticos. En contrapartida, el impuesto sobre el beneficio empresarial será eliminado.

6. Como el beneficio financiero es ahora un medio, y deja de ser un fin, las empresas pueden esforzarse hacia su tamaño óptimo. No tienen que temer ser adquiridas, o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios. Todas las empresas están liberadas de la coerción de crecer y tragar.

7. Exisitiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todas las ramas. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensadas con resultados del balance del bien común positivos. Las empresas van formando una red de aprendizaje solidaria, la economía se transforma en un sistema win-win.

8. Las diferencias de ingresos y patrimonios serán limitadas: Ingresos máximos de por ejemplo 20 veces el salario mínimo. Propiedades que no excederán p. ej. los 10 millones de euros, el derecho de cesión y herencia, 500.000 euros por persona, en empresas familiares a 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites serán repartidos a través de un “fondo de generaciones” como “Dote democrático” a las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades. (Los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica.)

9. En grandes empresas a partir de un elevado numero de empleados (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de “parlamentos económicos regionales”. El gobierno no posee derecho decisorio o de intervención en empresas publicas.

10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad, junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía, o comunicación: la infraestructura básica.

11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al bien común y, como todos ellos, controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo com plusvalía social y ecológica. El Estado se financia primordialmente a través de créditos sin interés del Banco Central. El Banco Central obtiene el derecho exclusivo de la creación de dinero y efectúa las transacciones de capitales internacionales para impedir evasión fiscal. Los mercados financieros en la forma actual ya no existen.

12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes del 1944, se establece una cooperación monetaria global a base de una unidad de calculación (p. ej. “globo”, “terra”) para el comercio international. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE inicia una zona de comercio justo (Zona del Bien Común) con estándardes harmonizados o con tarifas aduaneras correlacionadas con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una Zona del Bien Común en la ONU.

13. A la naturaleza se le concede un valor propio por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, se le cede una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto será el final de la especulación inmobiliaria, el “landgrabbing” (apropriación de grandes superficies por multinacionales u otros países) y el latifundismo. En contrapartida, se anula el impuesto sobre el terreno.

14. El crecimiento económico deja de ser un fin. Un nuevo objetivo será la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones, hacia un nivel globalmente sostenible y justo. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o por lo menos llevar und vida en dignidad. Personas privadas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo.

15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, deseada por mayoría de 30 a 33 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otros tres campos de trabajo de gran importancia: trabajo de relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), trabajo de crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, jardín, ocio), trabajo en la política y actividades públicas. Como consecuencia de este reparto más equlibrado entre las distintas actividades, el estilo de vida se hará más suficiente, menos consumidor, y más sostenible.

16. Cada décimo año en la profesión es un “año sabático” que será financiado a través de un salario mínimo incondicional. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo en un diez por ciento de la tasa de desempleo en la Unión Europea.



17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana debería poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por si misma, modificar la constitución y poder controlar las infraestructuras de abastecimiento: ferrocarril, energía, agua, correos, bancos. En una democracia real son idénticos los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana. Requisitos para ello son derechos constitucionales de co-legislar y de controlar por parte de la ciudadanía soberana.



18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado, se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía soberana. Aparte de la asamblea económica del bien común puede haber otras convenciones para profundizar la democracia: asamblea para la educación, asamblea para los medios de comunicación o una asamblea para el desarrollo de la democracia.

19. Para afianzar en los niños los valores de la economía del bien común y poderlos practicar, el sistema de educación debería estar orientado igualmente hacia el bien común. Esto requiere otra forma de enseñanza y otros contenidos, como por ejemplo: emocionología, ética, comunicación, educación democrática, experiencia de la naturaleza y sensibilización corporal.



20. Debido a que en la economía del bien común, el éxito empresarial posee un significado muy diferente al que actualmente recibe, se demandan otras competencias de gestión. Las empresas ya no buscan a los gerentes más duros y ejecutivos de la “eficiencia cuántitativa”, sino a los más responsables y socialmente competentes, los más empáticos y sensibles que consideran la codeterminación como una oportunidad y un beneficio para todos.



La economía del bien común no es ni el mejor de los modelos económicos ni el final de una historia, sólo el paso siguiente hacia un futuro más sostenible, justo y democrático. Se trata de un proceso participativo, de desarrollo abierto que busca sinergia en procesos similares como: economía solidaria, economía social, movimiento de bienes comunes, economía del postcrecimiento o democracia económica. Juntando sus esfuerzos, una gran cantidad de personas y actores son capaces de crear algo fundalmente nuevo. La implementación de la visión requiere motivación intrínseca y autorresponsabilidad, incentivos económicos, un orden político-legal coherente, así como concienciación. Todas las personas, empresas y comunidades están invitadas a participar en la reconstrucción de la economía hacia el bien común.
 

25 de noviembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Amor (3) 'All is full of love', de Björk


En el año 1999, la cantante islandesa Björk lanzaba su album Homogenic. De una de sus canciones, 'All is full of love', realizó una estupenda versión para su album Greatest Hits. Con ella el video-artista británico Chris Cunningham conformó una delicada master piece en la que conviven con elegancia lo blanco y lo negro, las cuerdas y la electrónica, la fluorescencia y la sensualidad de porcelana de unas máquinas que despiertan al amor, que lo impregna todo.

22 de noviembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Felicidad (2) De felicidad y cerebros felices




Para nuestra segunda mirada a la felicidad incorporamos el último post del interesante blog de Ciencia Retiario, de RTVE, en el que el periodista y biólogo Pepe Cervera nos habla de cómo nuestro cerebro puede coger algunos atajos buscando su felicidad aunque a veces no sea la misma que la que nosotros buscamos.




De la felicidad y los cerebros felices

22 nov 2011
El placer, y en última instancia la felicidad, son salpicaduras de sustancias químicas en nuestro cerebro: chorreones de endorfinas que nos dan gustirrinín, premiando el tipo de comportamientos que nuestra evolución seleccionó. Haz lo que es bueno para aumentar tu capacidad reproductiva y en lo profundo de tu caja craneana una glándula empapará de activadores la parte de tu cerebro que siente placer. Compórtate como la selección natural quiere durante largo tiempo y el encharcamiento de neurotransmisores se hará semipermanente, proporcionándote la elusiva sensación que llamamos ‘ser feliz’. Lo peor de todo es que en el camino que lleva a esas decisiones nuestro cerebro además hace trampa, escogiendo sistemáticamente la opción menos conflictiva y que ofrece menor resistencia. Es por eso que nuestro órgano de pensar se autoengaña. Y al hacerlo nos engaña a nosotros, sus propietarios; suponiendo que esa distinción tenga sentido. La clave está en el concepto del ‘Cerebro Feliz’, según explica el escritor de divulgación estadounidense David DiSalvo en su recién publicado “What Makes Your Brain Happy and Why You Should Do the Opposite” (qué hace feliz a tu cerebro, y por qué deberías hacer lo contrario).

Resulta que a la hora de trabajar nuestro cerebro es tan vago como nosotros mismos, y tiende a tomar el camino más sencillo hacia su objetivo. Si para resolver el problema, y ser así ‘feliz’, nuestra máquina biológica pensante tiene que tomar algún atajo que no se compadece adecuadamente con la lógica o la verdad, lo hace. Y de ahí surgen una enorme cantidad de problemas de percepción y pensamiento que nos afligen cuando intentamos ser seres incluso moderadamente racionales. Como afirma la reseña del libro realizada por el New Scientist, nada de lo que recordamos, pensamos o sentimos es lo que parece. El almacenamiento de recuerdos está lleno de agujeros que la mente rellena fabricando historias que proporcionan coherencia, pero que no son reales en sentido estricto: por eso dos testigos de un mismo acontecimiento con frecuencia difieren en detalles de su recuerdo.

Nuestro presuntamente racional proceso de toma de decisiones está repleto de pliegues emocionales, como demuestran no pocos experimentos en la nueva ciencia de la Neuroeconomía: cuando creemos evaluar dos opciones diferentes tan sólo por su relación coste/beneficio en realidad estamos justificando para la mente consciente una decisión ya tomada por el cerebro emocional. Y en no pocas ilusiones de percepción lo que ocurre es que el cerebro salta a una conclusión equivocada para ahorrarse el trabajo de calcular la correcta. Muchas de nuestras manías, debilidades y defectos de raciocinio surgen del intento de nuestro cerebro por trabajar menos y conseguir cuanto antes su ‘chute’ de placer.

El problema es que muchas de estas estrategias y atajos no son precisamente beneficiosas para nosotros, aunque el cerebro se haga adicto a ellas y nos las imponga. Es como si contemplásemos el universo a través de un cristal traslúcido que tiene defectos e intereses propios que no siempre coinciden con los nuestros. Es decir, no con los de la parte racional, lógica y equilibrada de nuestra personalidad, esa que tratamos de considerar como la esencia de la mente humana. Lejos de ser ‘enemiga’ de la razón la emoción forma parte fundamental de nuestros procesos intelectuales. Los publicistas y vendedores llevan milenios aprovechando esta influencia emocional, y según avanza nuestro conocimiento de cómo funciona el cerebro por dentro vamos comprendiendo cómo y por qué es así. Entender de qué maneras el cerebro intenta hacer su trabajo menos intenso es vital para que podamos comprender de dónde salen esas predilecciones irracionales y defectos de racionalidad que a veces nos hacen tomar decisiones equivocadas. Contra lo que pudiera parecer nuestro cerebro y nosotros no somos dos entidades separadas. Pero conviene conocer las debilidades de nuestro intelecto provocadas por el modo como funciona ese kilo y medio escaso que nos diferencia del resto del reino animal. Porque de ese modo somos menos esclavos del ‘cerebro feliz’, y por tanto más libres.

21 de noviembre de 2011

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (8) 'Planeta en venta', de Alexis Marant

La crisis financiera que arrastramos desde 2008 ha provocado que el mundo de las finanzas haya visto en la agricultura un nuevo mercado mucho más seguro que la especulación bursátil. Existen varias causas para ello.

A la siempre creciente población mundial se añade que millones de personas de países emergentes como China, Brasil e India se incorporan cada año a las clases medias aumentando su consumo de recursos, también los alimentarios, de la misma forma que grandes potencias del mundo islámico como Qatar y Arabia Saudí buscan asegurar su suministro de alimentos superando las limitaciones de sus recursos naturales. Igualmente masivas plantaciones de monocultivos (la forma menos eficiente de agricultura) son utilizadas para la producción de biocombustibles o para engrosar la especulación de los mercados internacionales de alimentos. Y todo ello a costa de la deforestación de millones de hectáreas de bosques en todo el mundo o desposeyendo de sus tierras a los pequeños agricultores que siempre la cultivaron. Latinoamérica y, sobre todo, el África subsahariana son el objetivo del renovado interés de los inversores por las tierras cultivables, saben que con ese tipo de inversión no existe riesgo de quiebra.

Les ofrecemos un estupendo artículo sobre esta disfunción de nuestros tiempos y el revelador documental "Planeta en venta" dirigido EN 2011 por Alexis Marant (para el canal francés ARTE y emitido por Documentos TV) sobre la carrera de los países ricos, de las élites económicas mundiales por el control de tierras cultivables en las zonas más deprimidas del planeta para la creación de un orden agrícola mundial en el que tengan todo el control de los recursos naturales y las materias primas.



La fiebre de cultivos perturba África


El País Andrea Rizzi 30 oct. 2011


La pugna para el acceso al petróleo, al gas y a los minerales es una fuerza subterránea que ha contribuido significativamente a plasmar el mundo moderno. En el siglo XXI, se hace cada vez más evidente que, para comprender las relaciones internacionales, a esos factores habrá que añadir otro: el acceso a tierras fértiles.

La carrera por el control de superficies cultivables está en pleno desarrollo. La poderosa subida de los precios de los alimentos ocurrida en 2007-2008 impulsó el fenómeno. Muchos gobiernos de países dependientes de las importaciones de alimentos se convencieron de la necesidad de reducir su vulnerabilidad comprando o alquilando tierra en otros países. En 2011, tras un par de años de relativa calma, los precios han estado constantemente por encima del pico de 2008, según el índice elaborado por la Organización para los Alimentos y la Agricultura de la ONU (FAO, por sus siglas en inglés). La fiebre de los cultivos sigue ardiendo y, según vaticinan los expertos, no hay visos de que vaya a remitir a corto y medio plazo.

África es el principal escenario de la carrera. La falta de transparencia de muchos acuerdos y la ausencia de fiables registros públicos en varios países impide perfilar estadísticas exhaustivas a escala global acerca del fenómeno. Pero los datos disponibles indican que este es de amplísimas proporciones, con contratos que cubren extensiones de miles de kilómetros cuadrados. Tan solo en Etiopia, Mozambique, Sudán y Liberia, unos 43.000 kilómetros cuadrados fueron vendidos o arrendados a inversores extranjeros entre 2004 y 2009, según datos oficiales recopilados por el Banco Mundial. Se trata de una superficie equivalente al territorio de Suiza. Si se tiene en cuenta que son muchos los países que —en África, pero también en otros continentes— viven experiencias similares, la magnitud del asunto es evidente.

El incremento de la población mundial, la dieta más rica de millones de personas en países emergentes y la creciente cantidad de cultivos destinados a biocombustibles explican la subida del precio de los alimentos y, en gran parte, la consiguiente búsqueda de tierras. Más allá de su dimensión económico-social, este empuje tiene implicaciones geopolíticas.

Una de ellas es el control del agua. “Estas grandes inversiones se sitúan en zonas con un acceso estratégico al agua”, comenta en conversación telefónica Michael Taylor, analista del International Land Coalition, una ONG que sigue de cerca el fenómeno. “Por ejemplo, varios países de las cuencas del Nilo y del Níger son grandes receptores de este flujo de inversiones. Muchos de los contratos firmados en estos países no regulan claramente la cuestión del uso del agua. La utilización del caudal del Nilo ya es motivo de tensión entre Egipto y otras naciones de la cuenca. Cuando todos estos proyectos estén en pleno funcionamiento, son de esperar crecientes extracciones de agua. Hay un alto potencial para que se generen conflictos". Unos 200 millones de personas vivían en la cuenca del Nilo en 2005, y la ONU estima que serán 330 millones en 2030.

Malí, uno de los países por los que pasa el río Níger, vendió o alquiló unos 2.400 kilómetros cuadrados de tierra a extranjeros tan solo en 2010, según datos recopilados por el Oakland Institute. Más de 100 millones de personas viven en la cuenca del Níger. Países que sufren escasez de agua —como Arabia Saudí, Catar o los Emiratos Árabes Unidos— figuran entre los mayores protagonistas de la carrera por la tierra. “Pero también hay otras clases de inversores: países como China o India, que tienen agua para cultivar pero temen que en el futuro su sector agrícola sea incapaz de abastecer a sus grandes poblaciones; y empresas de países occidentales, que quieren tierra para cultivar biocombustibles, o simplemente vender más en el mercado internacional”, observa Taylor. No faltan tampoco inversores que simplemente buscan refugio de las turbulencias del mercado financiero.

La pugna del agua no es la única evidente consecuencia geoestratégica en este fenómeno. También tiene un potencial desestabilizador en la política de Estados en los que la tierra es una cuestión vital, el medio de subsistencia directa de grandes porcentajes de la población.

Disturbios y tensiones

Madagascar es un caso premonitor de lo que puede ocurrir. En 2009, el rechazo a un proyecto para conceder a la empresa surcoreana Daewoo la explotación de una superficie de 13.000 kilómetros cuadrados —aproximadamente la mitad de Bélgica— fue el catalizador de un profundo malestar social que estalló con unos tremendos disturbios que dejaron decenas de muertos. El Gobierno que asumió el poder tras los desórdenes tumbó inmediatamente el proyecto. La frustración de campesinos o pastores expropiados o despojados del derecho de acceso a las tierras ha creado ya tensiones en varios otros países.

Los defensores de esta clase de proyectos alegan que las inversiones permiten crear nuevas infraestructuras, puestos de trabajo y una mejora de la productividad agrícola. Los detractores alertan de que, en la mayor parte de los casos, suponen el desalojo de comunidades enteras, que la creación de puestos de trabajo es muy inferior al número de personas que han perdido su medio de vida, que la exportación de la producción de esos terrenos daña países con mercado alimentarios muy precarios. Varias ONG han denunciado en los últimos años numerosos atropellos a los derechos de las comunidades locales.

Para reducir esos riesgos, el Comité sobre la Seguridad Alimentaria está impulsando un código voluntario de conducta internacional. El comité celebró una sesión en Roma del 17 al 22 de octubre, pero no logró terminar las negociaciones. Olivier de Schutter, relator especial de la ONU sobre el derecho a la Alimentación, alertó de que “está en marcha una carrera entre los inversores [que quieren obtener más terrenos] y la comunidad internacional, que quiere regular este proceso para evitar que tenga consecuencias pavorosas”.“La atmósfera en la negociación es constructiva”, señala en conversación telefónica Duncan Pruett, consultor de Oxfam que asistió a la sesión del CSA. “El problema es que incluso si se llegara a un acuerdo en los próximos meses, ese código voluntario no tocaría en todo caso los factores que impulsan el fenómeno”.

Esos siguen ahí. “Nuestros análisis sugieren que nos espera una fase de volatilidad del mercado de alimentos”, explica George Rapsomanikis, economista de la FAO. “Además, varios casos de restricciones a las exportaciones —como las de India y Vietnam sobre el arroz en 2008, y la de Rusia sobre cereales en 2010/2011— parecen haber reforzado el deseo de autosuficiencia. Hemos pasado de una era en la que se impulsaba un mercado abierto, a otra en la que cada uno quiere protegerse”. Históricamente, actitudes semejantes han terminado a menudo causando graves tormentas en las relaciones internacionales.

Documental Planeta en venta

En los últimos años han cambiado de manos veinte millones de hectáreas y, de seguir la tendencia, decenas de millones seguirán la misma suerte. La crisis financiera de 2008 ha despertado al mundo de las finanzas, que ha visto en la agricultura un nuevo mercado, mucho más seguro que la especulación bursátil.

El repentino interés de los inversores por las tierras cultivables se debe a que se han dado cuenta de que con ese tipo de inversión no corren riesgo de quiebra.

Amenaza de crisis alimentaria

Según las previsiones, la población mundial va a pasar de los 6.500 millones de habitantes actuales a 9.200 millones en el año 2050. "Esto requerirá un aumento en la producción de alimentos y habrá que duplicar la producción agrícola para satisfacer el crecimiento demográfico", explica el Director General de la FAO. Producir más para alimentar al mundo, se convierte así en un negocio rentable. La procedencia de esos inversores es variada: países ricos del Norte, Estados Unidos en primer lugar; muchos europeos; algunos asiáticos, como Japón y Corea, que no son autosuficientes; y también países del Golfo, muy implicados en esta carrera por hacerse con tierras. Igualmente, potencias emergentes como China o India, con necesidades crecientes y medios para cubrirlas.


Mirando al 'Sur'

Los destinos más cotizados por los nuevos inversores son las zonas más pobres del planeta: el continente africano, por su enorme potencial agrícola, Asia Central, América del Sur y Europa del Este.Está en juego la creación de un nuevo Orden Agrícola mundial, con sus ganadores y perdedores. "Es un fenómeno de proporciones alarmantes, un gigantesco Monopoly mundial para la adquisición de tierras de cultivo", dice Olivier de Schutter, Relator Especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación. 

El documental "Planeta en venta" plantea el debate sobre el beneficio real que obtienen los países propietarios de las tierras con estas inversiones. En la mayoría de los casos, los recién llegados pueden crear una sociedad en horas, importar su propia maquinaria sin pagar aranceles y beneficiarse de exenciones fiscales. Países pobres, como Etiopía, no están en situación de imponer sus condiciones a los arrendadores. Y en el caso de que lo hagan, ¿negocian por el bien de la población o por el de unos pocos?. La respuesta está en los contratos que firman, pero ni los estados ni las empresas extranjeras son transparentes.

El gobierno de Madagascar cayó cuando se constató que iba a arrendar un millón trescientas mil hectáreas durante un siglo, con la única promesa de creación de puestos de trabajo e infraestructuras. Sin ningún pago, impuesto o depósito. Para muchos, se trata de una clara apropiación de tierras que sólo beneficia a las élites locales y a las corporaciones multinacionales y reclaman un marco que obligue a hacer públicos los datos de las negociaciones.

En el año 2009, 50 millones de hectáreas de tierra de cultivo cambiaron de manos en todo el mundo y, actualmente, gran cantidad de superficie de cultivo se encuentra en trámites de venta. Con una población mundial que se prevé alcance los 9.200 millones en 2050 y con una enorme escasez de recursos naturales debida a su sobreexplotación, la actual demanda de alimentos va a aumentar de forma exponencial. Los problemas de abastecimiento de alimentos, de los que el aumento de precios que se vivió en 2008 y las posteriores revueltas en diversos países en todo el mundo fueron un indicativo, han empeorado desde el comienzo de la actual crisis económica, hace tres años.

La venta masiva de tierras de cultivo a las empresas multinacionales en África y en América Latina ha provocado la expropiación de un gran número de agricultores locales. Desde entonces diversos organismos (entre los que se encuentran gobiernos que dependen mayoritariamente de la exportación para garantizar la alimentación de sus ciudadanos o que temen por su seguridad alimentaria; grandes grupos financieros internacionales; las multinacionales de la alimentación y bancos y fondos de pensiones) han iniciado una carrera frenética por hacerse con tierras de cultivo en cualquier rincón del planeta. Esta importante demanda favorece la especulación, como en el caso de Etiopía, país que recurre a la ayuda internacional para alimentar a su población y que no duda a la hora de vender sus tierras de cultivo.

La cadena de televisión francoalemana ARTE TV ha realizado un documental en tres continentes con el objetivo de mostrar una visión del nuevo orden agrícola internacional. El documental "Planeta en Venta", realizado por Alexis Marant, ha llevado a cabo una rigurosa investigación para informar al público sobre los entresijos de esta carrera por el oro verde, que puede convertirse en la tercera ola de deslocalizaciones después de la industria y los servicios.

Desde la bolsa de Chicago hasta las afueras de Montevideo, las imágenes de "Planeta en Venta" ilustran el fenómeno de la deslocalización agrícola desde diversos puntos de vista. El documental está inspirado en la información que publicaba el periódico estadounidense Financial Times sobre la adquisición por parte de la compañía surcoreana Daewoo de 1,3 millones de hectáreas de tierra de cultivo en Madagascar. Con esta transacción, el 50% de las tierras de cultivo de la isla pasaban a manos coreanas. La noticia y la posterior revuelta popular que se desencadenó y que causó la muerte de numerosos civiles y la caída del entonces presidente Ravalomanana, resultó tan impactante para el director de "Planeta en Venta", Alexis Marant, que este tomó la determinación de llevar a cabo un estudio en profundidad y el posterior documental.

La perversión del sistema electoral español


La nefasta ley electoral que se aplica en nuestro país (con circunscripciones electorales y Ley D'Hondt) provoca que formaciones como IU o UPyD tengan menos representación que partidos nacionalistas como Amaiur o PNV pese a tener un número de votos cinco veces superior. Y que partidos como Equo (con 215.776 votos) o el Partido Animalista (con 101.557) se queden fuera del Congreso mientras que otros como Amaiur (con 333.628 votos) tengan 7 escaños, ERC (con 256.393) tenga 3 o el BNG (con 183.279 votos) tenga 2 escaños. De valer todos los votos lo mismo, el PP no tendría mayoría absoluta, IU ganaría 14 escaños y UPyD 12, mientras que los partidos nacionalistas no perderían mucha representación. De esta forma se perpetua una de las grandes perversiones de una democracia en la que se supone que todos los que la habitamos somos iguales pero en la que no todos los votos valen igual.

Otros datos interesantes a tener en cuenta.
En las votaciones para el Congreso ha habido 9.710.775 abstenciones (28.31 %), 333.095 votos en blanco (1.37 %) y 317.886 votos nulos (1.29 %). Sumados dan 10.361.756. Y la mayoría del PP es de 10.830.693. Para esa cosa absurda que es el Senado los datos son muy parecidos.

Qué asquito todo.

Concreciones (48) Rajoy, presidente

19 de noviembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Fantasmas (6) Fantasmas breves







Fantasma

El hombre que amé se ha convertido en fantasma. Me gusta ponerle mucho suavizante, plancharlo al vapor y usarlo como sábana bajera las noches que tengo una cita prometedora.
Patricia Esteban Erles









El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001)

¿Qué es un fantasma?

- Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor, quizá. Algo muerto que parece por momentos vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar. Un fantasma, eso soy yo.


Concreciones (47) Jornada de reflexión, por Forges

Forges, grande como siempre.

15 de noviembre de 2011

Absurdeces, bocachanclismos y otros extravíos (17) Bauzá y la patochada perfecta

Puede parecer coña pero sí, parece que al presidente del PP de Baleares José Ramón Bauzá, la gomina le cortocircuetea las meninges para así sublimar la querencia de su jefe de partido por las frases huecas y ridículas, productos de la obsesión por una ambiguedad que no comprometa a nada, la ausencia de discurso y el nulo nivel crítico de los presentes. Porque sino no se entiende que la gente que acude al mitín donde suelta la joyita aplauda al final, cuando Bauzá sube el tono para, torero él, indicar ahíquedaeso. Pues nada, tras la calamitosa legislatura socialista nos esperan (al menos) cuatro años con estos polloperas. Pobre España.

"Podeis confiar en nosotros que sabemos que es lo que hay que hacer y lo vamos a hacer, y por eso hacemos lo que hemos dicho que íbamos a hacer. Y por eso seguiremos haciendo aquello que nos toca a hacer a pesar que alguno no se crean que vamos a hacer lo que hemos dicho que íbamos a hacer."

14 de noviembre de 2011

Nunca olvido una cara pero con usted haré una excepción (3) Berlusconi, impresentable hasta el final

Dimitió Silvio Berlusconi obligado, no por los italianos (que hubiera sido lo deseable) por destruir su economía y arrastrar el nombre de su país por todo el mundo, sino por los mercados y los gobernantes europeos, hartos de sus malas praxis de gobernanza, de sus incumplimientos y sus vergonzantes frivolidades.

Dimitió el bufón que con sus 17 años (en varios periodos) al frente del gobierno italiano ha llevado a Italia al borde del precipicio y que, desafiante y miserable incluso en su dimisión, ha asegurado que ésta ha sido un acto de generosidad y solidaridad con su país. Esa pose beatífica no ha impedido que, ante la alegría y los insultos de los italianos que salieron a celebrar su dimisión, se haya revuelto con amenazas hacia ellos y el nuevo gobierno ("No os preocupéis, que a este gobierno le podemos desenchufar el respirador en cuanto queramos").

Porque Il Caimano no renuncia a utilizar todo el enorme poder político y mediático que le queda para
defender sus intereses empresariales, desestabilizar el nuevo gobierno para forzar elecciones anticipadas y sortear los procesos judiciales que aún le acosan. Como dice Lluís Bassets en su artículo "Cuidado con el caimán":

(...) el Caimán no se irá sin más. Dará coletazos y morderá mientras esté vivo. Y no hay nada más peligroso que un reptil acorralado o herido de muerte. Ahora lo está. Puede quedarse inmóvil, como petrificado, aparentemente rendido a la evidencia. Pero atacará en cuanto vea la menor oportunidad.

Esperemos que el nuevo primer ministro Mario Monti, al que todos definen como serio, eficiente y responsable (igualito que Silvio) y su gobierno de tecnócratas (ese palabro de repente tan de moda) aún estén a tiempo de evitar que su país caiga al abismo, aunque lo tendrán difícil. Les dejamos con un estupendo artículo de su compatriota Antonio Tabucchi que traza una semblanza de su turbulenta carrera como parásito de la política italiana. Mientras tanto, Berlusconi, patético putero, cazzo di merda, ¿por qué no haces un favor a Italia y al mundo entero y te mueres?

'Desberlusconizar' Italia

El novelista italiano analiza la huella que Berlusconi ha dejado en la política y en la sociedad italiana. Berlusconi creó un mundo ficticio gracias a su imperio televEnlaceisivo y mediático

Antonio Tabucchi El País / 12 Nov 2011
Los mercados europeos han “despedido” a Silvio Berlusconi. Es un alivio saber a un monstruo semejante apartado de la vida pública. Pero no será tan fácil desberlusconizar Italia ni erradicar el microbio que ha difundido por toda Europa. Recientemente, en un programa que circula por la web y en televisiones locales asociadas con SkyTV, pudieron volver a ver los italianos a un gran periodista, Michele Santoro, a quien Berlusconi, amo definitivo también de la televisión estatal, había expulsado hace dos meses. Así como logró borrar de la televisión pagada por los italianos los escasos programas que proporcionaban una información objetiva. Presente en el programa Clandestino de Santoro, el jefe del Partido Democrático, el mayor partido de la oposición (Pierluigi Bersani, expartido comunista) quiso apropiarse de la coyuntura declarando “Somos NOSOTROS quienes hemos desarzonado a Berlusconi”.
Vayamos a los hechos. La historia empieza en 1993, cuando se produce una extraña coincidencia comentada por todos los arrepentidos mafiosos: por un lado, matanzas y bombas de la mafia en varias ciudades italianas (Florencia, Milán, Roma) y, por otro, la fundación de un nuevo partido, Forza Italia, por Berlusconi con su amigo Marcello Dell’Utri (hoy condenado en segundo grado por concurso externo con la mafia y senador) y la fiel amistad del abogado Cesare Previti (hoy condenado por corromper a jueces) y de Gianni Letta, director de un periódico de derechas de Roma.
En 1994 Berlusconi gana las elecciones. Pero su Gobierno cae poco después a causa de la retirada del apoyo de un pequeño partido de inspiración neonazi y separatista, la Liga Norte. Berlusconi parece un hombre acabado. Sus deudas con los bancos son enormes, sus empresas están en crisis. Podría dar con sus huesos en la cárcel. Pero he aquí que un hombre del Partido Democrático (por entonces Democráticos de Izquierdas), el mismo partido excomunista de Bersani, le lanza un salvavidas. Se llama Massimo D’Alema, ha hecho carrera en el Partido Comunista a la sombra de un padre senador del PC y encabeza un Gobierno de transición tras la caída de Berlusconi. D’Alema, que se considera un estadista, siente la necesidad de “reformar” la Constitución italiana, que considera demasiado vieja (fue promulgada en 1947). Y, en particular, lo que atañe a la Justicia. Una “necesidad” que solo advertía D’Alema, pero como “gran estadista” desea formar una comisión bicameral para discutir los problemas de la justicia con la oposición de derechas, es decir, con Silvio Berlusconi. Berlusconi, que empezó su carrera como animador de piano-bar y cantante de cruceros para acabar siendo el mayor constructor de Milán gracias a su amistad con Bettino Craxi, entonces político poderoso y más tarde condenado por corrupción y prófugo en Túnez, se convierte, con la inestimable colaboración de D’Alema, en un “estadista”. Su estrella política renace, las puertas de Italia se le abren de par en par, gana de nuevo las elecciones, dinamita la comisión bicameral y a D’Alema, y se impone como el amo de Italia.
17 años de poder en beneficio propio
Hoy que Berlusconi se va, será difícil desmontar su imperio, todo aquello de lo que se ha apropiado y anular las leyes anticonstitucionales que en estos 17 años de poder ha promulgado en beneficio propio. Porque es necesario aclarar que no han sido 17 años de dominio ininterrumpido: hubo también épocas en las que el centroizquierda hubiera podido hacerle frente: primero el Gobierno del propio D’Alema, de octubre de 1998 a diciembre de 1999, y después el Gobierno Prodi, de mayo de 2006 a mayo de 2008. Romano Prodi fue el único político italiano capaz de derrotar a Berlusconi, pero su Gobierno de coalición, que abarcaba desde un centro excesivamente de derechas a una izquierda demasiado radical, fue constantemente socavado por un lado y por otro, sobre todo por dos nefastos personajes: Clemente Mastella, líder de una derecha con un electorado clientelar en la región de Nápoles (hoy, él mismo y muchos de sus representantes están siendo objeto de investigaciones judiciales) y Fausto Bertinotti y el extraño partido de Refundación Comunista. Bertinotti, aficionado a participar cada noche, vestido por los mejores diseñadores italianos, en el programa televisivo más sórdido de la RAI, presentado por el periodista Bruno Vespa, quien permitió realizar a Berlusconi un “contrato televisivo con los italianos”, con el que Berlusconi prometió un paraíso a quienes le escuchaban.
Hoy puede decirse que Berlusconi creó un mundo ficticio gracias a su imperio televisivo y mediático y que los italianos cayeron en un “Show de Truman”, como lo ha definido Barbara Spinelli. Pero no hay que olvidar que este “Show de Truman” ha producido leyes concretas, una situación concreta, un régimen. Y tampoco hay que olvidar las verdaderas responsabilidades de quienes han sido condescendientes con ese grotesco espectáculo, que desgraciadamente no se ciñó únicamente a la televisión sino que afectó a la vida real. Para empezar, la clase dirigente, es decir, los mismos industriales italianos que hoy tanto se quejan. Fueron ellos quienes exaltaron a Berlusconi y vieron en él al Hombre Nuevo que podía dar mayores ganancias a una categoría a la que, desde luego, ganancias nunca faltaron. Igual que los industriales y propietarios agrícolas con Mussolini, los empresarios italianos han dado muestras de su incapacidad ante una nueva economía mundial. Cerriles, mezquinos, provincianos, ávidos, de un apetito sin fin, vieron en Berlusconi al hombre que les consentiría pagar menos impuestos y explotar mejor a sus obreros.
El otro gran cómplice del berlusconismo ha sido el Vaticano. Berlusconi ha destrozado la escuela pública, favoreciendo la escuela confesional e inyectando mucho dinero (no del suyo, sino del Estado) en favor de la escuela privada de orientación católica. Los coqueteos, los acuerdos, los compromisos entre Berlusconi y la Conferencia Episcopal durante estos años han tenido algo de obsceno. El cardenal Bertone, uno de sus mayores aliados, sigue siendo consejero del Papa. La tercera responsabilidad de la anestesia de las conciencias que han sufrido los italianos la atribuyo a la llamada prensa independiente y liberal. Berlusconi llegó al extremo de considerar la prensa como algo de su propiedad. Los españoles recordarán un encuentro oficial entre Berlusconi y Zapatero donde, lamentándose del corresponsal de El PAÍS, Miguel Mora, Berlusconi dijo a un Zapatero que se limitaba a sonreír que sus periodistas no se comportaban bien. Lo cierto es que Berlusconi dispone con los medios que controla de una auténtica batería de cañones. En primer lugar, el diario Il Giornale (perteneciente a su hermano Paolo, condenado por corrupción) y además Libero e Il Foglio de Giuliano Ferrara, ex-ministro y consejero personal suyo, periódicos dirigidos por gente sin escrúpulos. Vittorio Feltri, uno de los directores de Libero, es aún temible por todos los dosieres proporcionados por los servicios secretos próximos a Berlusconi, que han tenido fichados secretamente a periodistas, intelectuales, economistas, industriales, banqueros y políticos. Estos ficheros permitieron a Berlusconi increíbles acciones de linchamiento de sus opositores, a menudo con el consenso del Vaticano. Baste mencionar el caso de Dino Boffo, director del diario católico Avvenire, sobre quien Feltri publicó un falso dossier policial haciéndolo pasar por homosexual. Se desconoce si fue una filtración o un montaje del periódico, pero Feltri, tras algunos meses suspendido por el colegio de periodistas, se excusó por el error y es de nuevo uno de los más temibles periodistas italianos, inventor del “Metodo Boffo”.
Otro periódico con graves responsabilidades es el Corriere della Sera. Tradicionalmente órgano de la burguesía del Norte, hubiera podido alinearse con una burguesía ilustrada y progresista que también existe (el abogado Pisapia, representante de esta mentalidad, ganó recientemente las elecciones municipales en Milán), pero optó por la burguesía más reaccionaria y fascistoide. Cuando el director Ferruccio De Bortoli decidió publicar por entregas La rabia y el orgullo, de Orianna Fallaci, uno de los libros más xenófobos y nefastos del periodismo italiano, se cruzó el Rubicón. El libro fue también premiado por el presidente de la República C. A. Ciampi, el mismo que firmó el envío de tropas italiana a Irak bajo el nombre de “misión de paz”. El berlusconismo ha sido una época entera.
Si hay hoy en la prensa italiana un periódico que pueda presumir de haber desarzonado a Berlusconi es Il fatto quotidiano, dirigido por Antonio Padellaro y por el más valeroso periodista italiano, quien prácticamente solo ha hecho frente al aluvión de tanta prensa infecta: Marco Travaglio. En sus libros y sus artículos, Travaglio nunca ha dejado de denunciar las conexiones de Berlusconi con la extrema derecha, las finanzas de negocios más sucios, la mafia, Putin, Gadafi. Lo peor con lo que Berlusconi ha tejido el entramado de su poder.
Por esto será difícil deshacer la tela que se le permitió tejer a Berlusconi en 17 años de poder. No me demoro en las profundas heridas que mediante sus leyes en beneficio propio ha infligido Berlusconi a la Constitución italiana y por lo tanto a las reglas de la Unión Europea. Son muchas, algunas de difícil remedio. Los mercados han provocado su caída, pero la Unión Europea lo ha tolerado hasta hoy. Habrá que esperar acontecimientos.
Antonio Tabucchi (Vecchiano, 1943) es escritor italiano. Entre sus obras destacan Sostiene Pereira, Nocturno indú o El tiempo envejece deprisa (Anagrama).