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26 de agosto de 2011

Campanadas de la Historia (6) París era una fiesta / 'La Nueve', los olvidados de la victoria



Pocas fotos tienen dos elementos más estética y conceptualmente contrapuestos que Hitler con sus generales, en París, con la torre Eiffel al fondo, el 20 de junio de 1940, tres días después de la rendición de Francia trás la invasión alemana. Ese día, el máximo jerarca nazi recorrió la capital francesa en un flamante Mercedes, por calles desiertas y sin grandes medidas de seguridad. Hitler hizo un tour por toda la ciudad, los Campos Elíseos, Place de la Madeleine, la Ópera Garnier, la Sacre Coeur, la tumba de Napoleón, el Arco del Triunfo y finalmente la Torre Eiffel, donde fue tomada la ignominiosa instantánea, al lado de su arquitecto Albert Speer y el escultor Brecker, a los que hizo ponerse uniforme militar a pesar de ser civiles. 
Este es un video bastante desconocido (y en color) de aquella visita infame que tanto hirió el alma de Francia.



Sin embargo, las cosas cambiaron mucho en los siguientes cuatro años de guerra. Los aliados desembarcaron en Normandía el 6 de junio de 1944 y, a pesar de la gran resistencia de las tropas alemanas, dos meses y medio después se hallaban a las puertas de Paris. Pero dentro de la capital francesa ya se combatía desde algunos días antes por parte de la Resistencia francesa y los parisinos levantados en armas contra la guarnición alemana, comandada por el general Dietrich von Choltitz, que había recibido órdenes directas de Hitler de destruir la capital francesa si ésta caía, órdenes que afortunadamente no obedeció. El general alemán, admirador de la capital francesa, no quiso pasar a la Historia como el hombre que destruyó París.

Es de reseñar la presencia de anarquistas y republicanos españoles exiliados combatiendo con la Resistance y en la Segunda División francesa del general Leclerc, que fue la primera en entrar en París, en concreto la Novena Compañía de Reconocimiento, también conocida como "La Nueve" en la que formaban 144 soldados españoles en vehículos con nombres de batallas de nuestra guerra civil como Madrid, Brunete, Guadalajara, Guernica, Ebro o Teruel. 


De de hecho el Estado Mayor alemán fue hecho prisionero el mismo día 25 por los españoles con uniforme francés Francisco Sánchez —sevillano—, el aragonés Antonio Navarro y Antonio Gutiérrez, que se hallaban a las órdenes de Amado Granell, incluyéndose entre los prisioneros a von Choltitz; este último se entregó con algunas reticencias al extremeño Antonio Gutiérrez. Al parecer, von Choltitz se negaba a rendirse a un soldado sin galones de oficial y que le dijo por toda presentación: Soy español. Tras la captura de von Choltitz, éste fue trasladado al Ayuntamiento entre una muchedumbre enfervorizada, protegido por los españoles. La población de París, en las calles, cantaba La Marsellesa, a la vez que repicaban las campanas de las iglesias de la ciudad.


La firma oficial de la rendición de la guarnición alemana de París tuvo lugar en la estación de Montparnasse, en el mismo vagón en el que Alemania se vio obligada a firmar la paz por parte de Francia, en la tarde del día 25 de agosto. No obstante, todavía prosiguieron combates esporádicos en diversos lugares, especialmente con miembros de unidades de las SS que rechazaban acatar la capitulación firmada por von Choltitz y que además amenazaban con fusilar a los oficiales 'traidores' de la Wehrmacht que les ordenaban rendirse. En estos combates volvieron a participar los hombres de La Nueve, junto con exiliados españoles, recibiendo el apoyo de los carros de combate estadounidenses.


El día siguiente, 26 de agosto, se organizó un desfile de la Victoria por los Campos Elíseos. El español Amado Granell recuerda:
"La población civil se abalanzaba sobre nosotros. Vivas, aplausos, aclamaciones. Siempre besos y siempre flores. Las botellas de buen vino francés se vaciaban sobre nuestras cabezas a manera de bautismo pagano. (...) La plaza se había llenado de gente. Se cantaba, se daban vivas extentorias, se bailaba, nos besaban. Lloraban de alegría. Era la libertad. Jamás me he sentido tan emocionado. Se entonó una marsellesa, yo quise cantar pero no pude. Se me puso un nundo en la garganta. No quería pestañear para que las lágrimas que se me agolpaban en los ojos no se me derramaran sobre las mejillas. País liberado, ¡qué alegría! Yo sin poderlo evitar pensaba en Madrid y en España."
Paris y casi toda Francia quedaban liberadas del fascismo y la ocupación. Campanadas de la Historia, sí. 

La Nueve, los olvidados de la victoria

Documental que narra la historia de los republicanos españoles de "La Nueve", compañía de la división Leclerc cuyas tropas fueron las primeras que liberaron París, el 24 de agosto de 1944. La Nueve -cuyos tanques y vehículos de combate habían sido bautizados con nombres procedentes de la Guerra Civil española, como 'Madrid', 'Guernica' o 'Guadalajara'- había participado en la campaña de África contra Rommel y no sólo liberaron París, sino que participaron en la ofensiva en Alsacia y en el definitivo asalto en Alemania contra el 'Nido de Águilas' de Hitler. Perecieron más de mil hombres. La historia de 'La Nueve' era hasta hoy prácticamente desconocida, pues la historia oficial en Francia ha echado una cortina de silencio y de olvido sobre esa participación española y extranjera en la liberación de París y en la resistencia contra el nazismo. 

Alberto Marquardt, director argentino afincado en Francia, se interesó en 2002 por esta epopeya de 'La Nueve' y por su carácter simbólico para restablecer la verdad histórica. Siete años después, Marquardt consiguió montar la producción y con magníficas imágenes de archivo y las entrevistas a dos de los supervivientes: el catalán Luis Royo y el asturiano Manuel Fernández, sin amarguras ni recriminaciones, reconstruyen con emoción la historia de la Nueve. En su aventura, esos republicanos españoles derrotados en España prosiguieron en Francia la lucha armada contra el fascismo y el nazismo -aliados de Franco en la Guerra Civil-, con la esperanza de que una vez terminada la Guerra Mundial caería también la dictadura franquista. La historia de 'La Nueve' es la de los campesinos, los artesanos, los maestros, "proyectados" de golpe y porrazo a la Historia, arrancados a su condición, a su cotidianidad, y que aceptaron el desafío a pesar de las dificultades.



Des Français par milliers, des côtes à l’Île-de-France,

Ont croisé du regard ces étranges amis ;

Il faudra bien, un jour, crier dans le silence
Qu’un nuage espagnol a libéré Paris...

Más o menos pasadas las 20.30 horas del 24 de agosto de 1944 un tipo vestido con el uniforme del Ejército norteamericano cruza un puente sobre el Sena, en París. Hay serias posibilidades de que el puente esté minado. Por eso está ahí. Una vez comprobado que no hay peligro de explosión indica a los hombres que le siguen que pueden cruzar. El tipo que ha cruzado el puente no es americano y los hombres que le siguen tampoco, se apellidan Montoya, Campos, Lozano, Miralles, Gómez y un tal sargento Garcés, militante de la CNT que de joven había sido torero.

El tipo que se la ha jugado cruzando el puente se llama Amado Granell y había nacido en Borriana, Castelló, y es un crack al volante de cualquier vehículo. Les han mandado como avanzadilla para inspeccionar el terreno, a ver cómo andan las cosas, y ya que están allí pues van y liberan París.

Ese puñado de espingoiuns, apelativo despectivo que utilizaban los gabachos para referirse a los españoles, habían entrado hace un rato por Porte d'Italie y giraron por Tolbiac hacia Baudricourt. Los alemanes controlaban los grandes cruces y toparse con ellos podía resultar funesto, por suerte, un vecino del barrio, Lorinian Dikran, armenio, miembro de la Mano de Obra Immigrada, les conduce por las calles evitando los controles.

París se había levantado en armas el 19 de agosto y la capacidad de fuego de los insurrectos era limitada, así que urgían refuerzos. El alto mando aliado estaba centrado en llegar a Berlín antes que los soviéticos y De Gaulle, un general sin prácticamente ejército, necesitaba un gesto y una foto, no vaya a ser que Francia acabe convertida en un protectorado anglo norteamericano. Le pide al general Leclerc que haga algo y Leclerc manda a sus mejores tropas, su fuerza de elite, la columna Dronne de La Nueve, un grupo de republicanos españoles que se plantan en el Ayuntamiento y acaban con lo que se daba. Y se daba mucho.

Llegan hasta el Ayuntamiento y Granell se reune con George Bidault, presidente del Consejo Nacional de Resistencia y un viejo conocido de la guerra en España, el coronel Henri Rol-Tanguy, brigadista internacional y uno de los máximos responsables de la insurrección parisina el 19 de agosto. En la Resistencia parisina han jugado un papel de vital importancia 4.000 republicanos españoles, republicanos españoles como los hombres de La Nueve que han entrado en París con Granell, como los que entran poco después en otro grupo y ocupan la Prefectura, cuando el gobernador militar alemán de París, el general Dietrich von Choltitz se rinde a un cabo extremeño que además se queda con su reloj de pulsera.

En La Nueve hay 146 exiliados republicanos españoles que han huido del fascismo a través de las montañas o del mar, que han conocido los campos de concentración y la humillación de los vencidos. Fueron obligados a alistarse en la Legión (la otra opción era la expulsión a España) y una vez allí le dieron patada a sus mandos, algo inaudito en la Legión, para alistarse con los norteamericanos recién desembarcados y unirse luego con las tropas de la Francia Libre de Leclerc, formando La Nueve.

Philippe François Marie Leclerc, conde de Hauteclocque, católico conservador que en España se hubiera unido al golpe de Estado del general Franco sin dudarlo, siente un enorme respeto por estos soldados, en su mayoría anarquistas, y los pone bajo el mando del capitán Raymond Dronne, el único capaz de lidiar con ellos. Los españoles respetan a Dronne y sobre todo al coronel Joseph Putz, que ha combatido en las Brigadas Internacionales y al que consideran uno de ellos. Lo enterrarán en Grussenheim, Alsacia, a pocos meses de la firma del armisticio. Al final del camino, los 16 supervivientes de La Nueve llegarán a Berchtesgaden, el nido de las águilas de Hitler.

El 25 de agosto Amado Granell, un republicano moderado al que todos admiran y profesan un profundo respeto, el hombre que en el Norte de África hizo confeccionar y repartió las banderas tricolores de la II República que todos lucen con orgullo, aparece en la portada de Libération, pero como supuesto soldado americano que ni siquiera tiene nombre.

El 26 de agosto, desfile de la victoria, Granell y los republicanos de La Nueve encabezan la marcha por orden de De Gaulle como muestra de respeto y honor. Y porque es a los únicos a los que puede confiar su seguridad debido a su experiencia. Y es que el respeto y el honor durarán poco. Tres días después parece haber mucho interés en empezar a borrar el recuerdo de aquellos hombres, muchos de ellos muchachos que con apenas 20 años se alistaron para luchar contra el fascismo en España. Los hombres de La Nueve desfilan por los Campos Elíseos en sus vehículos blindados rotulados por Antonio van Baumberghen, estudiante en tiempos en la Institución Libre de Enseñanza, con nombres españoles: Gernika, Madrid, Don Quijote, Guadalajara, Teruel, España cañí...



'Eran individualistas, idealistas, valientes y hacían gala de una bravura desmesurada. Si abrazaron nuestra causa fue sólo porque era la causa de la libertad', deja escrito Dronne. Una libertad que querían llevar a España. No les dejaron. Los oficiales franceses siempre les decían que una vez liberada Francia y derrotado Hitler, le tocaba el turno a Franco. La Nueve cumplió su parte de la tarea. Fueron los primeros en entrar en París y se fumaron un pitillo a orillas del Rhin antes de sacarse unas fotos en Munich. La Europa liberada del fascismo no cumplió con la suya.

Durante la celebración de la liberación de París los hombres de La Nueve detestan ver sin poder hacer nada como ciudadanos recién liberados sacan pecho y rapan y vejan a las mujeres acusadas de colaboracionistas, una práctica que les recuerda demasiado a los desmanes de Falange en los pueblos que tuvieron que abandonar y a los que no volverán. Los soldados alemanes que pueden sólo se entregan a los españoles, los que más saben de humillaciones y por tanto los que defienden la dignidad bajo cualquier circunstancia. Ya antes, cuando entraron en Alençon, el cura quería fusilar a todos los prisioneros alemanes y varios de ellos le tienen que calmar y recordarle que eso de matar al prójimo está muy mal.


Han combatido en España, en el Norte de África, en Normandía y continuarán haciéndolo en las Ardenas, a temperaturas de 20 bajo cero. Al terminar la contienda les dan un montón de medallas, unas palmaditas y se los abandona al olvido en modestas viviendas, trabajos anónimos. Tampoco les importa mucho, porque las medallas las guardaron en cajitas que criaban polvo mientras siempre lucieron con orgullo los abrazos que recibieron de gente anónima, la gente por la que entraron en París, los abrazos que agradecen la libertad con la que iban armados hasta los dientes.

Amado Granell volvió de manera discreta y anónima a España para abrir una tienda de electrodomésticos en Sueca. No pudo ver el entierro del dictador. El 12 de mayo de 1972 moría en accidente de tráfico cuando conducía su coche para acercarse a Valencia a gestionar el cobro de un subsidio por sus servicios como oficial del ejército francés.

Avec son casque américain,
On l’a pris pour le Nouveau Monde
Portant l’espoir au monde ancien,

Quand dormaient toutes les colombes... 

25 de agosto de 2011

Absurdeces, bocachanclismos y otros extravíos (14) Mourinho y el pseudomadridismo


Comienza la Liga este fin de semana y acaba la pretemporada del Real Madrid con la disputa anoche de un insípido Trofeo Santiago Bernabéu en el que, sin embargo, se escenificó el acto de entrega incondicional de algunos sectores de la afición madridista (a quienes les faltó ofrendarle el sacrificio de sus primogénitos) los más rancos y testorenónicos, que jalea las acciones del entrenador portugués como a las de un mesías. Y entre los que desde luego no nos encontramos.

En la redacción de Vida y Tiempos esperábamos que este verano Florentino, Zidane, Butragueño y demás directivos le hubieran convocado a una reunión para exigirle (más aún trás autoproclamarse director deportivo del club) no sólo su buen desempeño como entrenador de una de las mejores plantillas del mundo (una que en el Inter no hubiera podido ni soñar), sino que cambiara su actitud, tan macarra como contraproducente para el club que le paga. Pero eso no ha ocurrido y el ínclito Mou no sólo no ha corregido su apuesta por la bronca y el despropósito.
Como dice John Carlin en el artículo de El País que a continuación les presentamos, "Mou sabrá mucho de táctica, pero no es un estratega. Tendrá experiencia y títulos, pero es un niñato. Será listo, pero no es inteligente"
Porque, otra prueba de ello, no contento con haberla cagado (a pesar de algunas provocaciones blaugranas) otra vez contra el Barça y de arrastrar una vez más el prestigio del club blanco, encima se permite a tildar de pseudomadridistas a una parte importante de la masa social blanca (entre los que nos damos por aludidos), la que no está de acuerdo con sus insensateces y bravuconadas y que lo único que quiere es que se dedique a entrenar para ganar los títulos que siempre ha prometido (porque a pesar de la superplantilla blanca lo tiene difícil con el actual Barça), que disimule su enfermiza obsesión con el Barça y que se calle la puta boca.

Esperemos que quienes a los que él han insultado seamos una legión silenciosa de madridistas a los que simplemente no nos que de otra que asistir,
entre ojipláticos y avergonzados, al lamentable espectáculo y la poca cabeza que muestra reiteradamente este pavo, con la desesperanza y el temor la paradoja que, como encima gane títulos -cosa que evidentemente deseamos-, su golpe de estado se consolide dentro del club blanco y eso conduzca a éste, en un momento u otro, a un callejón sin salida.

El dedo al ojo del Real Madrid


John Carlin El País 23/08/2011
Javier Marías, probablemente el mejor escritor madridista del mundo, opinó en El País Semanal hace unos meses que José Mourinho era "un individuo dictatorial, ensuciador y enredador, nada inteligente, mal ganador y mal perdedor". Me atreví a pensar en su momento que Marías había ido demasiado lejos. Eso de que el entrenador del Real Madrid era "nada inteligente" me pareció un pelín exagerado. Ya no.

Un comunicado de Mourinho publicado en los medios ayer nos informó de que no se arrepentía de sus agresiones cobardes y declaraciones infantiles al final del partido de Supercopa que su equipo perdió contra el Barcelona el miércoles pasado; y mantuvo que hizo todo lo que hizo con el noble motivo de defender al Madrid. Imbecilidad se suma a imbecilidad y las pruebas se vuelven irrefutables: no solo es un ensuciador, enredador, mal perdedor y todas las demás cosas que ya sabíamos, sino que el tipo es algo peor.

Yo me imaginé que durante el parón veraniego Mourinho reflexionaría sobre su papel público. O que alguien en el Madrid hubiera tenido las agallas para aconsejarle que bajara un poco el tono. No por cuestiones morales. No para dar un mejor ejemplo a la juventud, o para intentar recuperar el famoso "señorío" del club, cuya imagen mundial se ahoga en las cloacas sin que nadie pareciera darle mayor importancia. No, no. Por motivos puramente pragmáticos. ¿Cuál es el reto más grande al que se enfrenta el Madrid de Mourinho? Bajar al Barça de su pedestal. ¿Cuál es el principal reto del Barcelona de Pep Guardiola esta temporada? No perder el hambre competitiva de un equipo saciado de gloria. ¿Y qué hace Mourinho? Pues le da un regalo a Guardiola. El regalo más deseado. La motivación que necesitaban Messi, Iniesta, Xavi y compañía para que siguieran con las ganas, hasta mayo o más allá, de meterle el dedo en el ojo al Madrid.

Mourinho debería de saber mejor que nadie que no hay motivador más poderoso que el rencor, el combustible que lleva a naciones a declarar guerras y a individuos, incluso los mediocres, a triunfar. Sin embargo, fue el propio Mourinho el que le ha inyectado el rencor en las venas a los jugadores del equipo menos mediocre del planeta, alimentando sus ánimos de venganza.
Mourinho sabrá mucho de táctica, pero no es un estratega. Tendrá experiencia y títulos, pero es un niñato. Será listo, pero no es inteligente. Javier Marías lo pilló antes que nadie.

24 de agosto de 2011

Vocabulario Fundamental. Dolor (3) Martin Garitano y el dolor de los otros

El dolor de los otros
Juan Cruz 22.08.11

Garitano, diputado foral de Vizcaya, ha indignado a la gente con mucha razón; incluso los suyos, los de Bildu, están indignados, o por lo menos eso es lo que se deduce de algunas deducciones de prensa. La raíz de la indignación es razonable y lleva a aumentar el nivel propio de la indignación. Enfrentado al dolor de las víctimas del terrorismo dijo el político independentista vasco que ya habría tiempo para ocuparse del dolor de los otros. Y más adelante afirmó que era deplorable y mucho más que un error que Eta atentara en Catalunya. Lo que le afean, y le estoy afeando ahora con toda la indignación posible, es la beatitud con que trata Garitano a los próximos que han causado dolor, y de qué manera olvida que el dolor de los otros es el dolor de muchísima gente, y en ese sentido es el dolor propio, el dolor de un país, el dolor de la humanidad entera. Una herida al otro es una herida causada a todos. Nadie sufre más que quien ha recibido el dolor en su propia alma y en su propio cuerpo, pero la colectividad siente un dolor real, simbólico pero de una simbología tangible, cuando se agrede a una sola persona. Una sola persona es metáfora de todas las personas.

Garitano no se ha disculpado aún, ni ha abandonado su cargo, para el que fue elegido, ni quienes lo han elegido le han pedido que abandone, con vergüenza, el sitio público que ostenta. Esa relatividad moral con la que se oyen los disparates causados a la esencia de la libertad de las personas es un remanente viscoso del terrorismo que parece que se acabe. El terrorismo es el insulto por otros medios, también, y Garitano ha insultado. Debe disculparse y limpiar su barbaridad marchándose del sitio público para el que lo han elegido.

23 de agosto de 2011

Vocabulario Fundamental. Verano (6) Los veranos cinematográficos de Boyero

Ya hace algunas entradas publicábamos el artículo del blog literario de El País Papeles perdidos sobre algunos de los inolvidables veranos que nos ha dado la creación literaria, así que hoy, en pleno ferragosto, incorporamos a nuestro blog el texto de Carlos Boyero publicado en El País de las Tentaciones, en el que uno de nuestros críticos de cine de referencia nos pasea por algunas películas enmarcadas por estíos que aprietan su mano sobre los protagonistas de sus historias, calentando sus líbidos y alborotando sus meninges. Acompañamos con una de las películas que Boyero comenta, Fuego en el cuerpo (Body heat - Lawrence Kasdan, 1981).


Cosas que ocurren
en verano

Carlos Boyero / 15.07.2011

En esa compleja y penetrante reflexión sobre el cine titulada Cautivos del mal el temible ser humano y magistral productor que encarna Kirk Douglas se atreve a dirigir una película cuando el director primitivo ha desertado harto de sus imposiciones y después de recordarle al hombre que le había contratado que una película debe aspirar a ser un collar de perlas, pero que lo fundamental es lograr que esas perlas estén perfectamente engarzadas. Cuando ve el producto final, acompañado del jefe de prensa del estudio y de sus socios, de gente lógicamente dispuesta a regalarle los oídos, pide que feliciten de su parte a los actores y actrices, al guionista, al montador, al músico, a todo el equipo por el modélico trabajo que han realizado y a continuación su escalofriante lucidez afirma que la película es mala, no funciona, no tiene alma, ritmo, atmósfera, credibilidad. Su orgullo también decide que esa película no va a verla nadie, no consentirá que se estrene aunque ello suponga su ruina.

Y te preguntas por la dificultad del cine para coordinar todos los mecanismos que hacen que la película respire, que el espectador se crea y viva lo que le están contando, que perciba el calor o el frío que sienten los personajes, que el ambiente le empape. Me planteo esas cosas tan peregrinas buscando la sombra cuando recorro agobiado las calles o el insano y permanente refugio del aire acondicionado en el horno que supone mi casa en el interminable verano de Madrid. Y pienso en historias del cine que forzosamente tenían que desarrollarse en esa estación que los niños anhelan y los viejos temen.

Es probable que la tórrida y maquiavélica Kathleen Turner hubiese liado en cualquier época a William Hurt para devorarse mutuamente y de paso asesinar a su marido, pero entiendes que el fuego en el cuerpo y en la mente que les inunda está en armonía con el calor ambiental que chorrea ese pueblo de Florida. Kasdan no solo escribió un guion extraordinario y consiguió una impresionante temperatura sexual de sus intérpretes, sino que transmitía con veracidad absoluta un bochornoso verano y sus efectos en la gente. El subvalorado aunque frecuentamente admirable Robert Mulligan retrató unas sensaciones de la adolescencia que marcarán el resto de la vida en la auténticamente lírica Verano del 42, el amor absoluto y a ratos posible de un fascinado chaval hacia una preciosa mujer cuyo marido está en la guerra.

Hace calor en la mayoría de las intensas tragedias de Tennesse Williams, en el sexo reprimido o desbocado en lugares donde hay un tranvía llado deseo, en volcanes sicoanalíticos que estallaron de repente en el último verano, en las noches de la iguana que la maravillosa Ava Gardner soporta con ayuda del whisky y de dos sementales indígenas y complacientes.

Ava también pasa mogollón de calor en Mogambo persiguiendo el amor del despistado Clark Gable, tontito él por la insustancial Grace Kelly. Marilyn Monroe, la sensual vecina e inatrapable chica de la luna para un Rodríguez neoyorquino, decide que un respiradero del metro puede aliviar el calor de su entrepierna en La tentación vive arriba. El accidentado e impúdico James Stewart de La ventana indiscreta pasa los días y las noches observando la intimidad de sus vecinos con unos prismáticos, porque además de aburrirse hace un calor notable que disminuyen las ventanas abiertas. El macizo y supuesto triunfador Burt Lancaster recorre en bañador las piscinas de sus vecinos topándose con una desolación progresiva en El nadador. Quiero pensar que la luz de gran parte de las películas de Woody Allen ambientadas en Manhattan responde al color del verano.

En Europa, Rohmer explicó muy bien algunos de sus cuentos morales a través del verano en Le signe du lion, La coleccionista y La rodilla de Claire. Solo existía el blanco y negro cuando Jean Renoir describe en la lírica y magistral Une partie de campagne, un amor que durará un día pero que permanecerá para siempre en el recuerdo. Y está claro que lo arropaba el verano. Una de las cosas más tiernas y graciosas que le han ocurrido en mucho tiempo al desvaído cine aleman se titula Verano en Berlín. Y el mejor neorrealismo regresó al cine italiano contando las venturas y desventuras de un señor romano, solterón y alcohólico, que cuida a su madre y a otras ancianas que le han encasquetado provisionalmente en Vacaciones de Ferragosto. En el cine español, asocio Madrid en verano a las conmovedoras Los pajaros de Baden-Baden y Barrio. Sé que las deseadas aunque improbables aventuras sexuales de las realistas caricaturas que encarnaban Pajares, Esteso, Landa y Lopez-Vázquez estaban mayoritariamente ambientadas en verano, pero me resulta imposible recordar sus argumentos. ¿O era siempre el mismo?

Fuego en el cuerpo, de Lawrence Kasdan (1981)

20 de agosto de 2011

Vocabulario Fundamental. Iglesia (4) Estos son los pecados del Papa

Hoy, 20 de agosto, con la alegre (y muy leída) muchachada católica recorre Madrid cantando eso de "esta es la juventud del Papa" y demás joviales proclamas, con el mismo Ratzinger pidiendo "radicalidad cristiana" frente al rechazo de la fe y con la Policía Nacional actuando a juego con el evento repartiendo bien de hostias a quien proteste contra él, queremos ofrecerles este revelador documental de la BBC que descubre las maniobras de ocultación de la jerarquía católica para encubrir décadas de masivos y execrables abusos sexuales y de poder a escala global, que aún se siguen produciendo. Todo esto siendo el actual Papa cómplice activo de estos terribles crímenes, tanto en su anterior etapa como cardenal como ahora, siendo el principal jerarca (o hemos de decir "capo"?) de esta Iglesia católica que tanto debería indignar a los auténticos creyentes y tanto avergonzaría a quienes la fundaron, hace dos milenios.


Un documental que resulta de la intensa labor de investigación en cámara oculta de manos de un equipo de la BBC, para descubrir cómo el Vaticano y el Papa Benedicto XVI constituyen el núcleo de una política internacional que pretende cubrir el abuso sexual a menores por parte de la Iglesia Católica.

El programa profundiza en la investigación de un importante documento conocido como Crimens Sollicitationis. Un documento secreto que resume el procedimiento a seguir por los sacerdotes frente a posibles alegaciones de abuso sexual a menores en contra de la Iglesia Católica.


Crimens Sollicitationis fue escrito y distribuido por primera vez en 1962; y hacía jurar a todos los obispos católicos mantener el secreto sobre cualquier asunto en relación a este tipo de alegaciones, bajo pena de excomunión. Recientemente, en el 2001, el cardenal Joseph Ratzinger lo volvió a distribuir a todos los sacerdotes. Por otra parte, el documental denuncia varios casos que han concluido con la exportación de algunos curas acusados de abuso infantil en el mundo desarrollado, hacia los sacerdocios sudamericanos y el mundo subdesarrollado. Estos traslados, realizados bajo la autoridad del Vaticano, han permitido que algunos de estos curas sigan cometiendo delitos sexuales.



Concreciones (46) La vida Mancha (4)


7 de agosto de 2011

Vocabulario Fundamental. Animales (8) La historia de Faith

Encontramos en la web La Reserva la conmovedora historia de Faith una perrita que nació sin sus dos patas delanteras y que nos demuestra el enorme corazón, coraje y las ganas de vivir que tienen los animales. Lean y flipenlo.


"La maravillosa historia de un perro llamado "Faith"

Esta perra nació con solo dos patas en la navidad del año 2002. Obviamente su condición le impidió caminar e incluso su madre la rechazo al nacer. Su criador pensó que no iba a sobrevivir y pensó en sacrificarla. Cuando su actual dueña, Jude Stringfellow, la conoció creyó que podía darle una vida digna a esta hermosa criatura. La llamó Faith (Fe).
El hijo de Jude Stringfellow fue quien le llevo el cachorro a su madre para que lo adoptaran. Faith había nacido con solo las patas traseras desarrolladas normalmente y con un muñón que luego amputaron en su cuarto delantero.
"Me dio mucha pena verla así. Tenía que hacer algo, porque ella estaba sufriendo. Además, su madre ya no la amamantaba; la había dejado a su suerte, tal vez porque la veía demasiado débil" comento Jude acerca de su primer encuentro.
Con mucha paciencia Jude y su hijo, lograron enseñarle a caminar sobre sus patas traseras. En un comienzo utilizaron una cuchara llena de mantequilla de maní (Faith nació en Oklahoma, Estados Unidos) para despertar sus reflejos y de esta forma dio sus primeros pasos utilizando sus patas al igual que lo hacemos las personas.
"Fue complicado enseñarle a caminar. Al principio creí que nunca lograría aprender algo así. Usé el clásico estímulo de la comida, para que se motivara a desplazarse, pese a su malformación. Ahora, incluso hay gente minusválida que me escribe, para decirme que Faith ha sido un ejemplo para que ellos también superen sus problemas" comento Jude.
La familia Stringfellow es un ejemplo de perseverancia y demostró que a pesar de las diferencias, muchos objetivos son posibles si uno se lo propone.

2 de agosto de 2011

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (4) Las fuerzas del planeta

Subida a la red por el simpar Bizzentte les ofrecemos Las fuerzas de la Naturaleza (How The Earth Made Us, 2010), una didáctica serie documental producida por la BBC, que a lo largo de cinco episodios, nos muestra la extraordinaria influencia de las fuerzas de la naturaleza en la historia de las civilizaciones humanas y n cómo el hombre se ha convertido en una fuerza similar, capaz de cambiar el destino del planeta, destruir o crear, con tanto poder como el fuego, el agua o el viento.

Esta serie revela, por primera vez en televisión, cómo la geología, la geografía y el clima han tenido una influencia mucho más importante en nuestra historia de lo que hasta ahora se había pensado y, por tanto, son clave para comprender nuestra historia, nuestro arte, el desarrollo de la industria, el porqué de muchos enfrentamientos bélicos e incluso las bases de algunas religiones.

Las primeras civilizaciones humanas se asentaron en lugares donde existía un fácil acceso a los recursos del planeta debido a las características geológicas de los mismos. La existencia de agua y minerales en estas zonas hicieron florecer la mayor parte de las antiguas civilizaciones. La capacidad del hombre para dominar el fuego y la energía que éste producía fue clave para su desarrollo, así como su capacidad para recoger, almacenar y distribuir un recurso tan preciado como el agua. El conocer los vientos, su dirección y las corrientes marinas fueron claves para la navegación y el comercio..


1. Las profundidades de la Tierra



2. Agua


3. Viento


4. Fuego



5. El planeta humano