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20 de octubre de 2010

Boris Vian. No me gustaría palmarla (1) La vida es como una muela

La vida es como una muela

Ilustrado por Lionel Koechlin. Traducido por Begoña Díez Learsolo







La vida es como una muela
Primero ni se piensa en ella
Uno se contenta con masticar
Y de repente se empieza a picar
Y aunque duela, uno se aferra
Y la tratamos y los problemas
Y para que ya nunca duela,
Hay que arrancarla, la vida

Boris Vian. No me gustaría palmarla (Je voudrais pas crever, 1962)



Gracias Bea Contel.

13 de octubre de 2010

Amazônia, última llamada (6 y 7, de 13) Alas para Brasil / Precio a la vida

Les ofrecemos dos nuevos documentales de la serie Amazonia, última llamada, realizada en 2002 para La2 por el gran biólogo Luis Miguel Domínguez, en los que éste nos presentará la increíble variedad de especies de aves que habitan el país brasileño y denunciará el tráfico de especies exóticas entre Brasil y mayoritariamente los países occidentales, preciosa vida sacrificada en aras de la codicia de unos y la vanidad de otros.

6. Alas para Brasil

Un sinnúmero de especies de la avifauna brasileña nos sorprenden en este capítulo por su comportamiento y variedad. En la impresionante biodiversidad del país cobran especial protagonismo miles de aves que allí se reproducen.



7. Precio a la vida

En este capítulo nos adentraremos en los caminos seguidos por los biopiratas para robarle naturaleza a Brasil. Seguimos los pasos y últimos avances del Departamento de Fiscalizacao del IBAMA, en su lucha contra el tráfico internacional de especies.




9 de octubre de 2010

Ciclo de cine clásico USA (3) 'El resplandor', de Stanley Kubrick

Aprovechando el trigésimo aniversario del estreno de El Resplandor (The Shining, 1980) dirigida por Stanley Kubrick (y que ya utilizamos para nuestra primera y bucólica entrada sobre el asesinato) y una de las cumbres del cine de terror de todos los tiempos. Aquí se la ofrecemos en HD y versión original subtitulada, evitando su lamentable doblaje al español, paradójicamente supervisado por el mismo Kubrick. Es una película que a pesar de algún exceso y las muchas veces que la hemos visto, sigue conservando su capacidad de angustiar al espectador con escenas memorables. 

El relato de Stephen King fue trasladado a la pantalla con una narración inquietante, por momentos angustiosa. El poder de la imagen del maestro neoyorquino consiguió, además de una atmósfera opresiva, algunas de las escenas más impactantes del cine de terror de las últimas décadas. El mérito es aún mayor cuando, a diferencia de lo habitual en el género, el director no se refugia en la oscuridad para provocar miedo o tensión. Como muestra: pocas veces en la historia del cine una simple escena como un niño montado en un triciclo, paseando por los pasillos de un hotel, provocó un suspense tan extraño, tan inquietante, tan sobrecogedor. VER LA PELÍCULA EN VK


7 de octubre de 2010

Ciclo de cine europeo (4) 'La doble vida de Verónica', de Krzysztof Kieslowski


Para nuestra cuarta entrada sobre el cine hecho en nuestro continente, ofrecemos una película de uno de nuestros directores preferidos aquí en Redacción de Vida y Tiempos, el director polaco Krzysztof Kieslowski, fallecido en 1996 a la edad de 55 años. Nacido en plena segunda guerra mundial, con 16 años se inscribe en la Escuela de Cine y Teatro de Łódź, comenzando a filmar documentales y cortometrajes sobre la vida de los trabajadores y soldados de su Polonia natal aunque ya con querencia a escarbar dentro del alma de sus personajes.

A mediados de los ochenta comienza una serie de 10 episodios para la TV llamada "Decálogo", consistente en diez mediometrajes que revisitan en clave actual los Diez Mandamientos adaptados a la vida de la gris Polonia de la época, entre los que sobresalen "No matarás" y "No amarás" (con cuyas imágenes fabricamos una de nuestras Adherencias) que posteriormente fueron reeditados como largometrajes.

Años más tarde, entre 1993 y 1994 realizó una de las cumbres del cine europeo moderno, la trilogía Azul, Blanco y Rojo (que intentaremos publicar en este blog en los próximos meses), tres filmes inspirados en los colores de la bandera de la que sería su patria adoptiva, Francia y sus principios fundacionales, Libertad, Igualdad y Fraternidad. Estos fueron reinterpretados por Kieslowski sumergiéndose en las sombras de la vida europea contemporánea para indagar una vez más en la condición humana a través de unos personajes desesperanzados que luchan por sobrevivir a sus desastres íntimos.


En su cine, Kieslowski bucea en los complejos mecanismos del comportamiento y las relaciones humanas que acompañan el dolor, la pérdida, el instinto de supervivencia, la libertad individual, el amor y el desamor, la conciencia moral, Dios y sus ausencias, el Azar y sus presencias, la soledad y la incomunicación, presentes más que nunca en nuestras sociedades. A destacar también las magníficas composiciones de quien puso música a casi toda su filmografía, el compositor polaco Zbigniew Preisner.

Les dejamos pues con el primer encuentro entre Polonia y Francia de la mano de Kieslowski, La doble vida de Verónica
(La double vie de Véronique, 1991), de Preisner y de, por supuesto, Irene Jacob, casi nada. Disfruten de esta pequeña joya del cine europeo, de la mirada elegante y melancólica de Kieslowski, de su cine intimista, lleno de matices y de metáforas, de color y de silencios.




VER LA PELÍCULA ON LINE EN VK

P.D. Si quieren un análisis crítico más en profundidad de esta película les recomendamos
La doble vida de Verónica. En el laberinto de los espejos del blog Shangri-La.

1 de octubre de 2010

Comer y cantar (1) Crema de calabacín

Saludamos la nueva incorporación al selecto grupo de nuestros colaboradores de un seguidor de este blog y comidista de pro, Papápop, que adheriéndose al caracter multifunción del espíritu corporativo de esta bitácora conjuga su (nuestra) pasión por la comida con su gusto por el pop-punk-rock anglosajón en una nueva sección, Comer y Cantar (Hazlo tú mismo) en la que nos ofrecerá recetas apetitosas y sencillas de hacer, ingredientes naturales para una comida sana a precios populares. Comienza con un clásico imprescindible de la comida casera de ayer y hoy, la crema de calabacín, cosa rica donde las hayas que conjuga con dos temas musicales ad hoc, de Belle & Sebastian y La Bien Querida.
Bon appetit!!


HAZLO TÚ MISMO: Esto es COMER Y CANTAR


¿Te gusta comer bien pero crees que no sabes cocinar? No importa, hazlo tú mismo. A mediados de los años ’70, surgió un movimiento musical que pretendió dar un puñetazo en la mesa y superar un panorama de supergrupos con músicos virtuosos, profesionales, de técnica refinadísima pero que habían convertido el pop en algo aburrido, denso, anquilosado e incluso elitista. Había nacido el Punk y con él las canciones volvían a los inicios: píldoras urgentes, jóvenes, rabiosas y divertidas. Pero el Punk aportaba además algo nuevo y que se reflejaba en un lema único para cualquier propuesta musical: “Hazlo Tú Mismo” o lo que es igual, el espíritu amateur. Ahora para tocar en una banda y hacer música ya no se necesitaba ser un guitarrista genial ni tener una voz increible; simplemente era cuestión de querer hacerlo y con eso valía.

Así surgieron grupos que con su amateurismo se convirtieron en clásicos que inspirarían a mucho de lo que hoy escuchamos: Ramones, Dead Kennedys, Sex Pistols, The Clash, Buzzcocks, The Jam, Joy Division y muchísimos más. En España el Punk fue introducido por Kaka de Luxe, Derribos Arias, los primeros Siniestro Total o Los Nikis.

P
ero ¿esto no iba de comida? Sí y también de música, porque el leit motiv de esta serie de posts gastronómicos pretende ser el mismo que el espíritu del Punk: Hazlo Tú Mismo. Esta serie de post va dirigido a todos los cocinillas como nosotros. Esos a los que nos gusta comer bien y no nos da vergüenza ponernos delante de unos fogones sin tener ni media gota de técnica culinaria. Gente amateur sí, pero con ganas de comernos -literalmente- el mundo. Y como además nos gusta la música, escuchamos nuestros temazos mientras cocinamos. Así que venga, a ponerse el delantal que esto va a ser Comer y Cantar.

Hoy, Crema de Calabacín

Sano, rico, barato y fácil de hacer. El mundo de los purés y las cremas es muy apañado porque además de su sencillez se hacen en un pis-pás y, sobre todo, están buenísimos.

Lo primero de todo, nos ponemos unos temitas para acompañar la elaboración. Yo creo que le va un rollo optimista como Belle & Sebastian o, por qué no, más sencillito como La Bien Querida a juego con la receta: algo ligero, agradable, fácil de escuchar.








Venga, al lío. Ingredientes: unos calabacines, una patata, un puerro, media cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra molida y, para el toque final, leche, queso o nata para cocinar. Como veis nada extraordinario, cosas que podéis pillar en el súper o en el chino de la esquina.


Echamos un buen chorro de aceite en la olla y la ponemos a fuego medio bajo. Cortamos la cebolla en cuadrados ni grandes ni pequeños y lo echamos en la olla cuando el aceite coja temperatura. Esto que hacemos se llama sofreir o pochar.














Mientras, pelamos los calabacines, la patata y el puerro, los lavamos y lo cortamos todo en trozos. Cuando la cebolla esté
empezando a ponerse transparente es que ya está, así que echamos el calabacín, la patata y el puerro.

Subimos un poco el fuego y damos vueltas de vez en cuando durante unos 10 minutos. Pasado ese tiempo, echamos en la olla agua hasta casi cubrir.

Un poco de sal y cerramos. Ponemos el fuego a tope y esperamos a que suba el pitorro o empiece a sonar fuerte, dependiendo del tipo de olla que tengas.

¿Ya suena el vapor? Es el momento de bajar el fuego a un nivel medio-bajo, por ejemplo, yo tengo números del 1 (el más bajo) al 9 (el más alto); pues lo pongo en el 3. Dejamos pasar 10 minutillos.




Retiramos la olla del fuego y abrimos la tapa. Echamos un poco de pimienta molida y un chorro de nata para cocinar o de leche, dependiendo si te gusta más o menos cremoso. Un poco de queso le da un toque estupendo. Metemos la batidora en la olla y batimos un buen rato hasta que todo quede perfectamente triturado y cremoso. Servimos en un recipiente y a comer. Más fácil imposible y lo has hecho tú mismo.

Esto ha sido Comer y Cantar. Otro día, más y mejor.